Como pedía Guardiola, el Barça empezó a hablar ayer a las 20.45. Y lo hizo sobre el césped. Ante un rival inoperante, aguantó paciente hasta el momento decisivo. Ni un pase genial, ni un tanto de bandera. El choque, y casi la eliminatoria, la decidió una expulsión rigurosa que precedió a la confirmación de un Messi superlativo. El Madrid volvió a acabar con diez, pero solo Mourinho podrá encontrar en la inferioridad una excusa para la derrota de un equipo que vendió barato su puesto de anfitrión.
El técnico luso es consciente de que el título de Copa le da licencia para casi todo y se lo demostró ayer al Bernabéu atrincherando a su equipo en campo propio sin ningún escrúpulo. No puso peros la grada, que asistió a una primera parte aburridísima en la que los de casa ningunearon la pelota hasta acumular cifras vergonzantes. El Barça superó el 70% de posesión por mucho que la mayoría de los toques los diera más cerca de Valdés que de Casillas.
Ambos porteros pasaron tres cuartos de hora sin sustos. El titular de la selección repelió un chut de Xavi en el área pequeña tras una gran asistencia de Messi y el suplente sufrió para repeler un disparo lejano de Cristiano. Özil estaba en fuera de juego cuando llegó al rechace.
Lo único llamativo antes de iniciarse el segundo tiempo ocurrió cuando el colegiado señaló el descanso. Una trifulca saldada con una tarjeta roja a Pinto como aviso de lo que estaba por venir. Tensión extrema durante media hora. La transcurrida antes del final del choque y después de la expulsión de Pepe. La chispa para el desmelene culé y el argumento para las teorías de la conspiración exprimidas por Mourinho (que asistió desde la grada al resto de la cita). El hombre más activo del trivote, fundamento del cambio táctico del Madrid, se despidió de la eliminatoria con una entrada a Alves. Lo aparatoso de la acción y el habitual teatro del brasileño dejaron con diez a los de casa. A esas alturas, Ramos ya había visto una amarilla que completa ciclo, lo que diezma a los blancos para la vuelta.
La tarjeta roja abortó el amago de valentía local y aceleró a los visitantes. Xavi se liberó por fin de su marcador más incómodo, cortocircuito para la creatividad de un Barça disminuido por la baja de Iniesta. Los culés vieron la oportunidad de decidir el cruce en la ida y Casillas pronto tuvo noticias de sus intenciones. El meta se exhibió a remate de Villa y Pedro no acertó a aprovechar el rechace.
Crucial entrada de Afellay
La jugada, sin embargo tuvo consecuencias. El canario quedó tendido sobre el césped y Marcelo aprovechó para pisarlo por dos veces. Acabó tocado el extremo y Guardiola optó por relevarlo por Afellay. Mano de santo. El holandés hizo sufrir al lateral izquierdo del Madrid, que hasta el momento ni se había despeinado en defensa. A los cinco minutos de saltar al campo, el ex del PSV ofreció su mejor acción desde que aterrizó en el Camp Nou. Se escurrió por la banda y al borde de la línea de fondo le puso la pelota a Messi, que la colocó entre las piernas de Casillas.
El argentino afianzaba su condición de máximo goleador de la Champions y anotaba por fin con el balón en movimiento frente a un equipo de Mourinho. Nada, sin embargo, para lo que todavía estaba por venir. Mientras Cristiano se dejaba ver frente a su propia área, intentando rebañar alguna pelota con la que tapar su paupérrima actuación (apenas un par de faltas laterales enviadas a la barrera), el último balón de oro cocinaba su gran momento, de lo más brillante visto hasta la fecha en el torneo. Messi se deshizo de tres hombres hasta encarar a Casillas, al que batió con un sutil toque con su diestra, la pierna menos buena. La que puso al Barça camino a Wembley.
Goles: 0-1, min 76: Messi. 0-2, min 87: Messi.
Árbitro: Wolfgang Stark (Alemania).
Expulsó al portero suplente del Barça Pinto en el descanso por una trifulca en el túnel de vestuarios, a Pepe (min 60) y a Mourinho (min 63). Amonestó a Arbeloa, Alves, Sergio Ramos (que se perderá el partido de vuelta), Mascherano y Adebayor.
Casillas, Arbeloa, Sergio Ramos, Albiol, Marcelo, Xabi Alonso, Lass, Pepe, Di María, Özil (Adebayor, min 46) y Cristiano Ronaldo.
Valdés, Alves, Piqué, Mascherano, Puyol, Busquets, Xavi, Keita, Pedro (Afellay, min 70), Messi y Villa (Sergi Roberto, min 90).