El enemigo en casa

José M. Fernández

DEPORTES

Previsible. Bastaron unas cuantas y maravillosas pinceladas de Valerón para que a Lotina se le pase factura por las ausencias del mago de Arguineguín. Paradójicamente, el técnico recurre al canario durante 45 minutos y su decisión parece volverse en su contra, en un habitual e injusto ejercicio de ventajismo del que también participa parte de la plantilla. Lotina se ha enfrascado en una discusión en la que nada tiene que ganar, porque, en el fondo, resulta imposible explicar lo evidente: nadie tiene tanta información ni tan meticulosa como el técnico. Otro asunto, repetido en cada una de las últimas crisis del equipo blanquiazul, es que Valerón sea el arma arrojadiza que el entorno del club utiliza de forma indisimulada para pasarle factura a un Lotina cuya posición no es tan sólida como la de hace un par de temporadas. El enemigo en casa, justo en el momento más delicado de la temporada. Para el técnico, una trampa en la que todo vale, incluso que algunos apelen a unas estadísticas tan ridículas como estrambóticas.