Nadie puede con Djokovic

La Voz

DEPORTES

04 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Rafael Nadal volvió a toparse con Novak Djokovic. Al igual que sucedió en la final de Indian Wells de hace dos semanas, el tenista serbio derrotó al español en tres sets, por 4-6, 6-3 y 7-6 (4), para conquistar su cuarto título de la temporada y mantenerse invicto durante el presente año. El balcánico, que no ha perdido un partido en el 2011, acumula 24 victorias seguidas, pasa por un momento dulce. Se ha instaurado como la raqueta más solvente del momento y la principal amenaza a la autoridad que conserva el balear en el circuito.

Miami es terreno vedado para el tenis español. Nadal volvió a morir en la orilla. Es Djokovic la raqueta más intimidatoria del momento. Todo lo que ha jugado lo ha ganado este año. Más allá, tomó carrerilla con la conquista de la Copa Davis con Serbia, en el pasado mes de diciembre. Nadie le ha hecho sombra después. En el 2011 el serbio une el triunfo de Miami a los logrados en el Abierto de Australia, segundo Grand Slam de su carrera, al de Dubái y al de Indian Wells.

Arranque engañoso

En el duelo de ayer los contendientes pelearon cada punto como si les fuera la vida en ello. El arranque fue engañoso. El español adoptó una ventaja de 5-1, propiciada solo por la falta de tino del serbio. Djokovic tomó el pulso al encuentro y se apuntó tres parciales seguidos, para dejar en el aire el set, finalmente amarrado por Nadal, no sin sufrimiento.

El número dos del mundo subió el nivel de su juego. Sólido y con golpes más abiertos. También más agresivo. Se apuntó el break a la primera, para resguardarse en una ventaja de 3-0 que le facilitó el empate en el partido.

Con dos horas de juego a las espaldas afrontaron el set de desempate con las opciones intactas. Nadal tenía la lección aprendida de Indian Wells, donde bajó el nivel y fue devorado por su adversario. Se sostuvo en el saque, que conservó con sufrimiento. Igual que Djokovic, que no cedió y llevó el desenlace al desempate. En la disputa del tie break definitivo, Novak Djokovic rentabilizó las garantías que le ofrece su saque. Una doble falta del español, que totalizó seis en el partido, puso la situación cuesta arriba. Sin margen de error. Y el balcánico no perdonó. Venció. Crece su amenaza.