Después de 20 meses y tres aplazamientos, sigue sin celebrarse la vista contra Horacio Gómez
17 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El 30 de junio del 2009 se abrió la pieza de calificación encargada de depurar responsabilidades por la quiebra que llevó al Celta al proceso concursal, y 20 meses después, con tres aplazamientos, el celtismo sigue esperando por una resolución que ponga fin a esta anómala resolución. Ahora se apunta a la fecha del 11 de abril como la elegida para iniciar la vista oral del incidente concursal. ¿A la cuarta será la vencida?
El concurso de acreedores del Celta paseó su estrella de modélico durante el primer año. Doce meses escasos fueron suficientes para alcanzar un acuerdo con una quita que al ser superior a un tercio de la deuda obligaba legalmente a abrir la depuración de responsabilidades prevista en la ley. Cinco meses después, el 27 de noviembre del 2009, los administradores emitían, con un voto particular, un informe en que el calificaban como culpable a Horacio Gómez, además de a Alfredo Rodríguez y al auditor José Manuel Patiño.
Y aquí comenzó a frenarse todo, porque hubo que esperar casi un año para que el Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra convocase la vista oral por primera vez. Estaba fijada entre el 19 y el 22 de octubre, pero una batería de interpelaciones de carácter técnico presentadas el último día de plazo por parte de los letrados de los inculpados obligó a la suspensión de la celebración de una vista para dirimir un saco de cuestiones técnicas. Todas ellas fueron desestimadas.
En aquel cónclave quedó fijada una segunda fecha para mediados de diciembre, pero la reclamación de una prueba a la Liga desactivó su celebración. A mediados de febrero se convocó la tercera intentona, pero en este caso Javier Búa, el abogado de Horacio Gómez, alegó que una enfermedad le impedía defender a su cliente en esas fechas. Y mientras tanto, el celtismo observa atónito un retraso que no acaba de entender.
«Ha sido una pena las suspensiones tras un proceso tan rápido, pero se trata de un juicio con mucha gente y es difícil hallar fechas», comentó Francisco Prada, uno de los administradores concursales.
En algunas instancias jurídicas consultadas se apunta a la posibilidad de una maniobra dilatoria para enfriar un tema que podría quedar solapado si su resolución coincidiese en el tiempo con un exitoso final de Liga, cuestión que niega en rotundo Carlos Mantilla, uno de los padres de la concursal y que emitió un informe a petición de Gómez. «A nadie le interesa que este asunto tarde en resolverse, especialmente a los que están inculpados. Estamos hablando de una cuestión de fuerza mayor», comentó mientras admitía que la causa se había demorado. Mientras, Horacio Gómez, que pedía en su día casi un juicio exprés, se limitó a apuntar que se trataba de un aplazamiento por una indisposición. Sin más.