El fútbol de los tres bajitos

Alex Couto

DEPORTES

Tres jugadores dominaron el deporte rey en el 2010: el autor del gol del año, el delantero más desequilibrante y el creador del juego que enamora el mundo

10 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Un gol para la eternidad. La diana que cambió la historia del fútbol español se convierte en su gran baza para alzarse con el trofeo. Pero no es la única. Con una visión de juego desbordante y una técnica depuradísima, sabe hacer fácil lo difícil. Un talento que camina unido a la personalidad de un jugador curtido a sí mismo.

Presente y futuro del fútbol. Con 23 años ya es un clásico del Balón de Oro. Quedó tercero en el del 2007, segundo en el 2008, se adjudicó el del 2009 y vuelve a figurar entre los tres finalistas al del 2010. Puro talento como goleador o asistente, La Pulga se destaca como el gran dominador del fútbol actual.

El Luis Suárez moderno. Es el indiscutible arquitecto del juego del Barcelona y de la selección. En plena madurez de su carrera alcanzaría un reconocimiento público que ya le conceden en privado todos sus compañeros. Dice Guardiola que los compañeros de Xavi se sienten más seguros con él.

Iniesta, Messi y Xavi se disputan el Balón de Oro que se entrega hoy. Tres locos bajitos que cambiaron el gusto por el fútbol en un 2010 donde no pararon de acumular éxitos.

XAVI

Hablar sobre Xavi es hacer referencia a la esencia más pura del Barcelona. Jugador de la cantera, formado desde su infancia en los principios del club, catalán de Tarrasa y el jugador con más partidos oficiales jugados en la historia del club.

Futbolísticamente estamos, sin temor a equivocarnos, ante el mejor jugador español de la última década. Tanto por su hoja de servicios, campeón de los torneos más importantes del panorama futbolístico, como por su potencialidad futbolística, es claro merecedor al premio del Balón de Oro.

Sus méritos individuales no tienen discusión. Es el jugador con mejor visión de juego del mundo. Técnicamente, domina la faceta individual de manera notable, destacando por encima de todo su formidable tiro y maneja con maestría la faceta colectiva, el control y sobre todo el pase a cualquier distancia y en cualquier circunstancia.

Tácticamente, es difícil encontrar en el más alto nivel a un jugador que sepa interpretar y desarrollar el juego como él. Emocionalmente es un líder silencioso, antepone los valores del club a su intereses personales, convirtiéndose de esta manera en un referente histórico de la institución que defiende y en el ejemplo a seguir por todos aquellos que empiezan. En definitiva, aúna en su persona todos los valores que el fútbol trata de extrapolar a la sociedad.

MESSI

Messi es, seguramente, el jugador más desequilibrante del mundo en estos momentos. Un jugador que, por sí mismo resuelve un partido o condiciona de tal manera el devenir del mismo que hace que siempre deba tener una atención especial. Su principal virtud es el regate y su posterior finalización, que lo hace letal en espacios cortos y sobre todo dentro del área. Técnicamente destaca su finísimo control, quizás el mejor controlador del mundo, capaz de bajar un balón en cualquier circunstancia y darle una eficacia que nadie más puede realizar. La capacidad para desarrollar el juego a una velocidad superior y ejecutar las acciones con una limpieza manifiesta, hacen que estéticamente sea de una plasticidad sin igual, a pesar de su morfología y su extraña apariencia.

Messi va camino de convertirse en un mito del fútbol mundial. Juega, hace disfrutar y transmite esa tranquilidad y esa paz de quien se ve capaz, sin necesidad de ostentar ni maquillar nada de su personalidad. Messi es el fútbol que jugamos de niños llevado a la máxima expresión, el fútbol de élite. Talento y sencillez.

INIESTA

Iniesta es el vecino de al lado con un don especial, jugar al fútbol. Andrés Iniesta ha sido el jugador del año, el jugador que ha aparecido en el momento oportuno y en el lugar idóneo, el único futbolista español que ha podido cumplir el sueño de todos, jugar la final de un Mundial y marcar el gol del triunfo, ¿quién no ha soñado con eso alguna vez?

Iniesta reúne los dos aspectos más relevantes del fútbol, por un lado la creatividad y por otro la resolución. Es un jugador capaz de ver lo que otros no ven, de hacer más rápido lo que otros no harían nunca, de jugar sin inhibiciones, sin transmitir la presión que seguramente siente. Domina, porque entiende, todas las facetas del juego y allí donde lo manden jugar, desarrolla todo aquello que es necesario, pero mejor que los demás.

Sin duda alguna es el mejor jugador del pasado 2010. Un futbolista que llevamos disfrutando desde su infancia y que nunca ha decepcionado, con un perfil humano que nos hace callar y reflexionar. Un hombre normal, pero señalado con la estrella de los elegidos.