El sueño del Dakar a los 74 años

Joris Fioriti TUCUMÁN/COLPISA.

DEPORTES

El piloto argentino Jorge José Perrone, el más longevo de la presente edición,?nunca había participado en el mítico rali que ahora transcurre por Sudamérica

05 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Los ojos del argentino Jorge José Perrone brillan cuando comienza a hablar del Dakar, ya que a sus 74 años es el piloto más viejo en competición en la presente edición, además de ser su primera aventura en el mítico rali, algo así como la carrera de su vida. Una única palabra parece dictar su elección: la pasión. Un deseo irreprimible, casi sobrenatural.

«El año pasado, mientras que los pilotos del Dakar pasaban cerca de mi casa, tenía la impresión que era yo el que competía», explica el argentino. Meses de reflexión más tarde, Perrone decidió comprometerse. «Le dije a mi mujer: 'Voy a correr el Dakar'. Ella bajó su cabeza y me respondió: 'Yo no puedo decirte nada, ya que de todas maneras lo vas a hacer'», comenta sonriendo al recordar el episodio. Desde entonces, su esposa, el amor de su juventud, «forma parte del equipo».

Accidente grave

Sin haber nunca disputado un Dakar, Perrone es un apasionado de los coches y la velocidad. Más joven corrió en un Ford T. Se accidentó en un circuito y el siniestro le ocasionó una inmovilidad articular en una pierna. También trabajó para un fabricante de neumáticos. Y administra su propio garaje.

«Toda mi vida he mantenido una relación con los automóviles de carreras. El hecho también de vivir para el ruido del motor, los neumáticos y los frenos, se volvió una tentación irresistible. Estas cosas permanecen en el corazón», asegura.

La preparación de un todoterreno, al igual que el entrenamiento -recorrió 5.000 kilómetros, de los cuales 1.200 fueron sobre arena- los realizó naturalmente, sin contratiempos. Pero la búsqueda de una condición física decente resultó mucho más problemática para este hombre nacido el 29 de noviembre de 1936 en la población argentina de Vicente López.

«Cuando tomé la decisión de competir pesaba 124 kilos. Ahora estoy en 99. Voy al gimnasio todos los días para hacer de 20 a 30 minutos de deporte. Solo movimientos, nada de mucho esfuerzo», destaca. El físico parece en cualquier caso secundario cuando está en juego tanta pasión. Sin embargo, ¿estará Perrone libre de superar los riesgos inherentes de la carrera?

«Soy temerario»

«No, conozco los riesgos», responde. «Pero soy temerario. Lo que no significa ser suicida. Me he preparado psicológicamente. A veces los temores llegan, principalmente nutridos por mis familiares, pero no tengo miedo. Lo que me podría llegar a pasar corriendo el Dakar, también me puede llegar en cualquier otra parte», subraya.

«Me voy a enfrentar a los peligros, pero intentaré reducirlos al máximo», garantiza.

La prudencia es su apuesta. La tripulación, de 124 años de edad -su copiloto Alberto González tiene 50-, marchaba tras la segunda etapa en el puesto 120 de la clasificación general de automóviles, a más de cuatro horas del líder, Carlos Sainz. «Muchos me dijeron que estaba loco. Pero cuando lo decían no los escuchaba. No saben lo que es una pasión. No es una locura, sino un sueño», puntualiza.