Después de cuatro días de silencio, José María Odriozola, el presidente de la Federación Española de Atletismo, salió a la palestra para negar que vaya a dimitir, para anunciar que Marta Domínguez puede perder todos sus títulos, que Bezabeh confesó que iba a pincharse una transfusión de sangre y para romper cualquier vínculo con los entrenadores encausados. También con Alonso Valero, a quien se le retira la licencia como representante.
Después de 22 años al frente de la Federación Española de Atletismo, Odriozola no piensa dimitir por la operación Galgo. Al contrario, se considera una víctima importante de la situación y se siente engañado. «Por supuesto que no voy a dimitir. Me considero una víctima y sería de cobardes abandonar ahora el barco», sentenció antes de hablar explícitamente de Pascua: «Me considero engañado en la confianza que últimamente volví a depositar en él». Reelegido en seis ocasiones, dice sentirse con más fuerza que nunca después de los acontecimientos para optar a una séptima.
Con respecto a la inculpación de Marta Domínguez, aseguró que se ha llevado «la mayor decepción de la vida» y justificó la incorporación de la palentina a la directiva recordando que había sustituido a Carlota Castrejana y que con ella en la vicepresidencia se daba imagen de paridad. Apuntó que Marta Domínguez podría quedarse sin títulos y marcas «si se demuestra que estaba implicada en la operación Puerto, se investigará hacia atrás y si es preciso se le anularán todos los resultados y títulos, además de reclamarle el dinero supuestamente ganado ilícitamente». Reconoció que había tratado en balde de hablar con ella en la noche del jueves para pedirle una explicación y apuntó que ahora es ella quien debe dar el paso.
Bezabeh iba pincharse sangre
Alemayehu no pudo reeditar el título de campeón continental de cros porque fue retirado del equipo español después de reconocer ante el propio presidente que «le habían extraído una bolsa de sangre el 15 de noviembre y que cuando iba a pinchársela con Alberto León (ciclista de bicicleta de montaña), la policía le preguntó qué hacía allí. Me confesó que iba a que le pincharan la bolsa, y cuando le dije que eso era dopaje y que no podía formar parte del equipo, se quedó consternado».
En relación a los entrenadores que fueron detenidos el jueves pasado (Manuel Pascua, César Pérez y María José Martínez), los tres han quedado fuera del organigrama de la federación e inhabilitados para entrenar. «Hemos cortado todo contacto profesional con los tres técnicos. He tenido una reunión con los atletas entrenados por ellos para tranquilizarlos. No están implicados en la trama. Dejan de entrenar con ellos y les vamos a buscar solución antes de primeros de enero».
También queda suspendida la licencia como agente de José Alonso Valero, otro de los puestos en libertad con cargos después de la declaración ante el juez del pasado domingo.