Fernando Alonso manifestó ayer en Valencia, donde ha asistido a las Finales Mundiales de Ferrari, que la tristeza que le invadió al perder en la última carrera el Mundial de Fórmula Uno se ha transformado en «más ganas de ganar» en 2011.
«Los dos primeros días me sentí triste, con muchas decepción, porque cuando estás tan cerca de ganar el campeonato son muy intensas las sensaciones y cuando pierdes estás triste. Pero luego ya desde el equipo llegaron siempre mensajes positivos y enseguida nos pusimos a trabajar con lo nuevos neumáticos», comentó.
«De hecho -prosiguió-. la tristeza se ha transformado en ganas de ganar en el 2011, en agresividad para afrontar de forma mucho más intensa la temporada. Al final hay que ver el campeonato de forma general, ya que cuando llegas al final y pierdes estás triste, pero luego ves que se ha hecho un gran trabajo y no ha ido tan mal», subrayó.
Respecto a la carrera de Abu Dabi, en la que se le escapó su tercer Mundial, Alonso indicó que sucedieron «una serie de cosas» negativas para Ferrari, como «la salida, el coche de seguridad, la entrada en boxes de Petrov y Rosberg y no tener velocidad punta para adelantar».
También declaró que desde el equipo no se le preguntó si quería entrar o no a boxes cuando lo hizo, aunque ha vuelto a insistir en que «quien gana un Mundial es porque se lo merece, ya que es el resultado general».