La reconstrucción de la Real

Pedro J. Barreiros REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

El carisma de Martín Lasarte, una decidida apuesta por la cantera y la recuperación de la tranquilidad institucional devolvieron al equipo de San Sebastián a la élite

23 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace más de tres años que el Dépor y la Real Sociedad se enfrentaron por última vez, sucedió en febrero del 2007, pero por lo mucho que ha cambiado el equipo guipuzcoano parece disfrutar de una segunda vida. Solo tres jugadores podrían repetir en la alineación del equipo de Anoeta (Bravo, Mikel González y Xabi Prieto), que sobre todo cambió la mentalidad. Estas son las claves de su resurrección.

La llegada de Lasarte

Nadie discute al ex futbolista del Dépor. Antes que su valía como estratega, se le aprecia como gran motivador, como el entrenador que recogió una plantilla en el infierno de Segunda y la convirtió en un vestuario ganador y competitivo.

Griezmann y Xabi Prieto

Son los buques insignia del nuevo proyecto. El interior zurdo francés, nacido en la región de Borgoña, llegó a San Sebastián con 15 años y figura en la agenda de los grandes europeos. El Liverpool y el Lyon ya preguntaron por él. Con 27 años, Prieto, quizá el auténtico líder y el jugador de más talento de la plantilla, disfruta de una espléndida madurez.

El ejemplo de la cantera

En Anoeta no presumen de fichajes y sí de un trabajo paciente y callado. Zurutuza, un mediapunta básico en el esquema de Lasarte, los centrales Ansotegi y Mikel González, el incombustible Aranburu,... todos son productos de Zubieta, la cantera y el gran orgullo del club. En su plantilla no hay grandes nombres. Solo Bravo, capitán de la selección chilena, disputó el pasado Mundial. Su mayor inversión del verano fue la vuelta de Joseba Llorente, por el que pagó 2,5 millones de euros al Villarreal. Tamudo, que ya ha marcado tres goles y actualmente está lesionado, llegó sin coste.

Calma institucional

Tras la fractura social sufrida con Badiola el año del descenso, la llegada a la presidencia de Aperribay y el término del proceso concursal devolvieron la tranquilidad. La Real dispone de un plan que recortará su gasto durante los próximos cinco años, pero el peligro de disolución ha desaparecido.

El apoyo de la afición

Ya nadie considera a Anoeta un estadio frío. Una media de 25.000 espectadores apoyan sin descanso a su equipo en casa, aunque para el próximo lunes se esperan algunos menos. La Real desbordó sus previsiones al vender 20.000 camisetas conmemorativas del centenario, celebrado la pasada campaña.

El fortín de Anoeta

La Real solo ha perdido dos partidos en su estadio de los últimos 24: uno la temporada pasada, contra el Elche, y otro esta frente al Madrid. Aún se oyen los ecos de la pasada campaña, cuando no se bajó de las posiciones de ascenso desde la sexta jornada. Así, pese a que no ha sumado más que tres de los últimos quince puntos, su dinámica es ganadora.