Lituania se hace con el bronce en un cómodo partido ante los serbios

La Voz ESTAMBUL/EFE.

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La selección de Lituania consiguió su primera medalla en un Mundial, la de bronce, al ganar a Serbia por 88-99, en un partido que dominaron casi con excesiva comodidad ante un equipo serbio al que le pesó su eliminación en semifinales ante Turquía.

Desde el primer momento quedó claro que no es lo mismo perder de una manera que de otra. Los lituanos lo hicieron ante Estados Unidos con todas las de la ley, dando la cara, jugando sus bazas, pero sin poder en ningún momento con un equipo superior. Los serbios perdieron ante Turquía por muy poco y lo pagaron. Serbia pareció inicialmente la de siempre, casi indolente en sus formas pero letal en su ejecución, sobre todo con el tiro exterior.

Lituania fue a remolque, hasta que encontró su velocidad de crucero. En el minuto 8, Serbia dominaba por 22-16, aunque había tenido hasta nueve de ventaja (18-9), y al final del primer período perdía por 22-23.

Los serbios tuvieron una pájara anotadora durante el segundo cuarto, mientras que Kleiza, 3 de 3 en triples, lideró a Lituania en ataque, al tiempo que encabezó la resistencia defensiva en base a calidad, músculo y centímetros. Al descanso, Lituania dominó por 38-48. En el segundo cuarto el parcial fue 16-25, una diferencia demasiado grosera para un equipo como los serbios, a los que el cansancio y la decepción les estaba pasando factura.

Lituania, que es una selección aseada en lo técnico y en el músculo, se reagrupó detrás de Kleiza, su líder, y jugó un tradicional baloncesto por conceptos, sin alharacas, sencillo y eficaz. Dividir la zona y pasar. Balón dentro y fuera. Cambios de orientación. Bloqueos en el lado débil y pase al tirador. Casi todo lo hizo bien Lituania, defendiendo como fieras y apurando sus opciones para su primera medalla mundialista.