Fernando Alonso da la vuelta perfecta


monza/colpisa.

Pasó el último tren por la estación de Monza y Fernando Alonso lo enganchó con mano firme, bien sujeta la zarpa a la empuñadura.

Echó el petate al interior del habitáculo y se deslizó por los pasillos en busca de un destino de incierto final. En el exterior, los paisanos lo aplaudieron a rabiar porque habían comprendido que o sujetaba ese pomo o se quedaba en tierra hasta nueva orden. El asturiano se quitó unos cuantos yugos de encima y alivió a un emporio con el que vive una entrega mutua. Conquistó la pole en el santuario italiano de Monza, el lugar donde se respira fórmula 1 por los cuatro costados.

Su primera pole como piloto de Ferrari que, espantados los fantasmas, revierte todos los datos a favor del cavallino rampante . Hacía treinta carreras que la escudería no capturaba el botín (desde Brasil, en el 2008) y veinte que no lo hacía Alonso (desde Hungría el año pasado). Una sesión impecable, una gran vuelta y el primer peldaño frente al fiasco de Red Bull (12 de 14 poles este curso). Y todo con el estómago vacío.

Vacío de Ferrari

El vacío de Ferrari, como el de cualquier otro gigante, se disimula en la fórmula 1 con la propaganda, márketing o como se quiera llamar al protocolo expansivo que arrastra este deporte. La factoría de Maranello llevaba casi dos años sin alcanzar el primer puesto en una parrilla de salida. Desde aquella cita final de temporada en Brasil, con Felipe Massa y Lewis Hamilton jugándose el título a brazo partido y que coronó al británico por el adelantamiento invisible a Timo Glock.

Fernando Alonso arrastraba un agujero similar. En los últimos tres años solo había logrado un salmón el sábado: el primer puesto de la escalera en Hungría 2009 después de una de las célebres descargadas de gasolina de Flavio Briatore, un especialista en los golpes de efecto.

Ha pasado mucho tiempo desde la última pole dominante de Alonso. Fue en el año agridulce de McLaren, de los líos con Hamilton y los desencuentros con Ron Dennis. En Monza, 2007, después de que la relación ya estuviese fracturada por el cisco de Hungría, el español salió el primero en el templo de Ferrari.

Tres años en los que Alonso ha purgado su pasado con dos licenciaturas anodinas en Renault, demasiado lejos de su ubicación natural. Pero es tenaz, terriblemente obstinado como para ceder a la derrota porque sí. Salió del fiasco de Bélgica, de un fin de semana horrible, con la certeza de que había potencial y temperamento en Ferrari como para, al menos, pelear.

Diecinueve poles

No es Alonso un especialista en poles (19 en nueve temporadas de fórmula 1, una conquista más que Hamilton), sino del cuerpo a cuerpo, de los callejones sin salida del domingo. Ayer ejecutó una operación magnífica, sin un fallo, sin un contratiempo, sin pronósticos meteorológicos interpretables... De principio a fin, segundo, primero y primero en las tres rondas eliminatorias.

Y eso significa la pole y que el piloto asturiano se engancha de nuevo a la clasificación para no rendirse y para buscar un título mundial.

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