Arranca un Celta cargado de ambición

Víctor López VIGO |

DEPORTES

Paco Herrera comenzó su etapa en Vigo con la esperanza de no tener que reforzarse más para buscar el ascenso

20 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Celta 2010-2011 echó a andar ayer en A Madroa con el objetivo de retornar a Primera tras cuatro años en Segunda. El equipo vigués, con solo tres novedades, inició el trabajo con 20 jugadores en su primer equipo, y la sensación de que habrá pocos movimientos en su plantilla hasta el 31 de agosto, en que se cierre el período de contrataciones. Los canteranos que buscarán su sitio en la defensa serán la clave para que se haya o no alguna incorporación más.

Paco Herrera, que conoció ayer a su nuevo equipo, se mostró muy satisfecho por contar con un bloque casi cerrado. «No sé si al 90 o al 100%, porque la plantilla puede estar ya cerrada, depende mucho de lo que sean capaces de dar los canteranos. Queríamos tres delanteros y los hemos conseguido. Me gustaría que no viniese nadie más, porque eso significaría que los jóvenes en defensa están dando la talla. Por el bien de la cantera y del Celta, eso sería lo mejor».

Papadopoulos es el único futbolista de esta plantilla que no es español, y todos los jugadores son propiedad del Celta, ya que ninguno se encuentra en calidad de cedido. A este tema también le dio importancia el técnico barcelonés. «Hemos preferido jugadores en propiedad a las cesiones. En los momentos finales de la temporada, los cedidos pueden estar pensando más en su club de origen que en el que están».

Precisamente de los jugadores nuevos, Quique De Lucas, Joan Tomás y David Rodríguez, Herrera destacó el excelente nivel de estas tres contrataciones de ataque que él había solicitado. «La valoración de los fichajes es positiva cien por cien. En el mercado, conseguir mejores jugadores que los que ha traído el Celta es difícil por cuestiones económicas. Dos de ellos han venido libres y no ha habido que pagar nada, y en el caso de David, con unas condiciones buenísimas para el club. Son jugadores de primer nivel, y con lo que tenía el club reunimos una muy buena plantilla para afrontar la Liga».

El discurso de Paco Herrera a su llegada fue ambicioso. El de Quique De Lucas, el jugador más veterano del grupo, en su presentación, aún más. Ahora habrá que ver si en el grueso del bloque cala esta idea, o si como sucedía el año pasado, estos mensajes mirando hacia arriba les nublan la vista. «Es pronto. Tenemos seis semanas para pelear todo eso y ver si vamos por buen camino con mensajes de ese tipo. Eso se tiene que demostrar todos los días y no puede quedar solo en palabras. A mí me gustaría que la ilusión de los nuevos fuese la misma que la de los que llevan aquí tiempo. Tenemos que caminar juntos y me gustaría que no quedase la ambición en un mero discurso».