El canario Rafael Cabrera finalizó la primera jornada a un golpe de los líderes
19 jun 2010 . Actualizado a las 02:14 h.La batalla por el cetro mundial entre Tiger Woods y Phil Mickelson en el abierto de Estados Unidos defraudó. Pebble Beach se tragó a ambos y son otros tres golfistas los que dominan con 69 golpes (-2) este segundo major del año: Shaun Micheel, el inglés Paul Casey y el zimbabuense Brendon de Jonge.
Al protagonismo inicial que tuvieron Micheel, el estadounidense de 41 años cuyo único título es el US PGA del 2003, y Casey, el noveno del mundo, se coló sin llamar el modesto De Jonge, un golfista sorprendentemente potente se anotó un eagle en el hoyo 14.
Otro hombre que vino de la previa, el español Rafael Cabrera, firmó 70 golpes (-1) y fue una de las estrellas en su debut en grand slam.
El jugador de Las Palmas fue de los nueve que lograron superar las dificultades de Pebble Beach en el arranque de un abierto preparado para que Mickelson sacara pecho delante de Tiger.
Ese pulso entre primero del mundo y aspirante quedó apartado. El zurdo de San Diego necesitó 75 golpes (+4). En el día de su cuadragésimo cumpleaños ni siquiera pudo regalarse birdie alguno.
Mediocres resultados
La decepción fue mayúscula para Mickelson: dos bolas enviadas al fondo del océano, el peor comienzo en trece años en un Open USA y la primera ronda en tres años sin birdies.
Woods, cuyo lustro de liderazgo mundial puede verse interrumpido por el último ganador en Augusta, tampoco fue capaz de embocar birdie alguno. El juego defensivo de Tiger le llevó hasta el puesto número 49, mientras Mickelson buscará la remontada desde el 68.
«Ha sido horrible, uno de mis peores días», se lamentó Mickelson. Quejas como esta fueron predominantes en Pebble Beach, a pesar de que las condiciones generales fueron óptimas para el juego. Pero aun así, las tarjetas volaron hacia dígitos que sonrojaron a más de uno, como la que presentó el español Álvaro Quirós, que se anotó 80 golpes (+9), la del colombiano Camilo Villegas (78) o la del argentino Ángel Cabrera, el campeón de este torneo en el 2007, con 75.
Tantos repartió Pebble Beach que solo nueve hombres acabaron bajo el par del campo. De ahí que el trabajo de Rafa Cabrera fuera un orgullo. También fue notable el esfuerzo de Sergio García, Pablo Martín y Miguel Ángel Jiménez.