Dijo tras ser elegido que quiere que Pep sea «el Beckenbauer del Barcelona: jugador, entrenador y presidente»
15 jun 2010 . Actualizado a las 02:49 h.El futuro presidente del Barcelona, Sandro Rosell, tomará posesión de su cargo dentro de dieciséis días y dirigirá el club durante seis años, pero ya ejerce. Así, en la conferencia de prensa ofrecida con motivo de su triunfo electoral, sentó las bases de su mandato e incluso fue más allá: apuntó hacia el actual entrenador Josep Guardiola como su sucesor en el sillón presidencial culé.
Así, según las declaraciones que recoge la página oficial de Internet del Barcelona, al sucesor de Laporta no le tembló la voz al decir: «Intentaré que Guardiola se quede los seis años. Ya dije hace tiempo que sería muy bueno que Pep fuera el Ferguson del Barça, en referencia a la duración del contrato. Pero debo confesar que me gustaría que fuera el Beckenbauer del Barça: jugador, entrenador y, algún día, presidente».
Pocas horas antes, el actual entrenador azulgrana había sido aclamado por cientos de seguidores barcelonistas congregados en la mesa 51 del Camp Nou para vitorearle en el momento del voto con gritos de «¡Presidente, presidente!». Ya en los inicios de su etapa como técnico del primer equipo, algunas fuentes del entorno de Guardiola apuntaban que la intensidad con la que el de Santpedor vivía su profesión probablemente acortaría su carrera en los banquillos, como sucedió en su momento con Johan Cruyff.
Precisamente, el papel del holandés fue también tema de debate electoral. Actualmente ocupa el cargo de presidente de honor, aspecto que no recogen los estatutos del club. Además, fue uno de los motivos de distanciamiento entre Rosell y Laporta. Ahora, el futuro presidente quiere que la asamblea ratifique a Cruyff en su cargo institucional.
Rosell, que anunció una «transición pacífica» hasta el 30 de junio, pero también una demanda a Laporta al día siguiente (el primero de su mandato), ofreció pinceladas de su proyecto deportivo. La primera, el posible adiós de Txiki Begiristain, cuyo contrato como secretario técnico termina a fin de mes y cuya continuidad deja en manos de Guardiola.
Con el entrenador dijo Rosell haber hablado a primera hora de la mañana de ayer. Salieron a colación los nombres de Cesc Fábregas y del madridista Sergio Ramos. Según la web del Barça, el presidente traslada la responsabilidad de decisión al entrenador. «Si el club ha empezado las negociaciones por Cesc, ayudaremos. Hasta el 1 de julio legalmente no podemos hacer nada. En función de lo que se haya hablado y del interés técnico seguiremos adelante. El club no para», dijo con respecto al catalán del Arsenal.
«Tenemos a Dani Alves, pero si fuera el caso de que Pep considerara que hay un jugador importante en otro club lo intentaríamos. Pero no van hacia ahí los tiros», explicó con referencia al defensa lateral sevillano del Real Madrid.