La versión más pragmática del Celta sentencia la permanencia

X.?R. Castro VIGO/LA VOZ.

DEPORTES

06 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Oda al pragmatismo en Balaídos y salvación matemática asegurada. El Celta tuvo ante el Nástic el don de la eficacia. Poco más de tres llegadas a portería y otros tantos goles, lo nunca visto en Liga esta temporada. Luis César quiso provocar un circuito anulando a Trashorras y lo único que consiguió es que los exteriores del Celta se pusiesen las botas ante una defensa que hace aguas. Michu marcó por partida doble y Iago Aspas abrió el marcador. Lo suficiente para sumar 52 puntos y tomarse con relax las dos últimas jornadas.

El Celta lo tuvo todo de cara. Salió más enchufado el Nástic, tuvo el balón e incluso avisó por mediación de un Walter convertido en pesadilla en la banda derecha. Pero quien pegó fue el Celta, en una jugada de insistencia, que nació por la izquierda y culminó Iago Aspas por la derecha después de que Vasco pelease por un balón imposible.

Cuando los granas querían reponerse, llegó el segundo mazazo. Una contra desnudó a los centrales catalanes y Michu, con choque con el portero visitante y polémica incluida, marcó el segundo pidiendo perdón, aunque en todo caso la culpa sería del árbitro por no decantarse por la falta.

La acción encendió a Luis César, pero no a su equipo, que sufría un apagón general hasta que Jorge García se aprovechase de los problemas del Celta para defender la estrategia acortando distancias antes del descanso.

Fue el único momento de duda celeste, porque a la vuelta del vestuario los gallegos tuvieron la determinación que siempre reclama Eusebio. Salieron envalentonados, quisieron el balón y encontraron el premio de la sentencia en un excelso servicio de Papadopoulos -un nueve tan currante como poco resolutivo- que Michu aprovechó con la licencia de los centrales catalanes.

Sucedió en el minuto 51, y en realidad fue la sentencia del partido, porque los cambios no mejoraron a los granas y el Celta vivió el final más plácido de toda la temporada incomodado tan solo por alguna falta. Ahora toca pensar en un futuro con menos sufrimiento y más ilusión.