Adelantar las vacaciones o meterse de lleno en el lío de la permanencia. El Celta vive en una encrucijada que quedará disipada en la tarde de hoy ante un rival que se juega casi lo mismo. El Las Palmas llega con un punto menos, pero también con el ánimo de dejar resuelta la tarea de la salvación. Igual que el conjunto vigués, en teoría.
Porque la semana ha sido de lo más dispersa para desembocar en el volcán de Eusebio en la mañana de ayer acusando implícitamente al director general del club de ser el único que no rema en el mismo sentido. Tan solo el lunes se hicieron votos y cuentas por la permanencia y se trató el partido de esta tarde con el rango que se merece. Todo lo demás fueron especulaciones de cara al futuro, renovación inconclusas y guiños a rescisiones que vienen en camino. Ni en la previa se miró al partido. Ni los manidos tópicos sobre el rival aparecieron impresos en ninguna parte. Como si la Liga hubiese terminado. Pero esto no es Primera.
El fútbol no entiende de prolegómenos, sino de números, y los del Celta salen ganando al Las Palmas, pero se ponen en rojo en caso de derrota con el partido de Murcia a la vuelta de la esquina. Por eso todo aconseja dejar casi resueltos los deberes pendientes tan solo de algún punto adicional. Todo indica que la salvación estará por encima de los 50 puntos en uno de los años más exigentes para los equipos del furgón de cola.
Para conseguir ese pasaporte hacia el sosiego, Eusebio, que se siente respaldado y querido por casi todos, pondrá en escena al mismo once de las dos últimas jornadas, pasando página con respecto al bajón del segundo tiempo del domingo pasado en el Martínez Valero. Será la despedida de Oriol Riera del primer equipo y su última oportunidad de estrenarse como goleador en el fútbol profesional. Al menos hasta finales del próximo mes de agosto si continúa en la categoría. El catalán procedente del filial será la referencia ofensiva de nuevo en un equipo que confía en el talento de Trashorras ante su ex equipo, un colectivo cuya tendencia es dejar jugar el balón. Y con esa licencia el de Rábade suele ser letal.
El Las Palmas con Paco Jémez no es un cuadro insular al uso que baje enteros en la Península. Todo lo contrario. Sus goleadas más memorables de la temporada han sido en campo ajeno y ante equipos aseados como Villarreal B y Elche. Un aviso para un Celta decidido a fortificarse en Balaídos. Vuelve a casa avalado por dos triunfos consecutivos como local y con la intención de prolongar la racha. Con la pérdida de rendimiento a domicilio, a los de Eusebio no les ha quedado más remedio que superar el síndrome de Balaídos, que de nuevo volverá a estar semivacío. En esta ocasión será el día de playa quien se lleve las culpas.
El desenlace del partido marcará el futuro inmediato, pero a la inversa. Una derrota aparcaría cualquier debate de futuro y obligaría al equipo a plantearse un final de Liga como el anterior. Una victoria podría destapar la caja de los truenos.
Alineaciones probables
Celta:
Falcón; Vasco, Noguerol, Túñez, Roberto Lago; Bustos, López Garai, Trashorras; Dani Abalo, Michu y Oriol Riera. Las Palmas: Assmann; Juanpa, David García, Pignol, Beranger, Álvaro, Jorge, Miguel García, Saúl, Rondón y Javi Guerrero. Arbitro: Bernabé García (Murciano).