El modelo Florentino no funciona

Amador Gómez MADRID/COLPISA.

DEPORTES

La fe en Cristiano no fue suficiente. El actual presidente blanco acumula cuatro temporadas sin títulos después de casi 700 millones en fichajes y seis entrenadores

18 may 2010 . Actualizado a las 03:43 h.

El proyecto de la regeneración se ha cerrado en blanco. Ni Cristiano Ronaldo ha podido evitarlo. El equipo diseñado para ganarlo todo se ha quedado a cero. El Real Madrid podrá recurrir al orgullo y a su capacidad para no rendirse nunca, con el enorme mérito de haber peleado la Liga hasta la última jornada al mejor equipo del mundo, pero no ha sido suficiente. Hace medio año, Florentino Pérez aseguró que «no ganar ningún título no sería un fracaso». Ahora podrá ponérsele el calificativo que se desee, pero después de haberse gastado 252 millones de euros, ni títulos ni espectáculo. Solo el que ha proporcionado Cristiano, que le ha salido barato a Florentino, pero también ha puesto en evidencia el fiasco de un modelo deportivo más centrado en el márketing que en el fútbol.

Solo Cristiano

La temporada del Madrid se resume en Cristiano. Extraordinaria en números, sobrenatural en potencial ofensivo y en carácter ganador, pero inútil en resultados definitivos. Cristiano ha luchado solo contra el mundo, y el Madrid, contra sí mismo. En individual, no en colectivo. Sin un planteamiento decidido sobre el camino a seguir.

Desde que Florentino Pérez, en su primera etapa al frente del Madrid despidió a Del Bosque, ya han sido seis los entrenadores y cuatro los directores deportivos que han pasado por el club. Cerca de 700 millones invertidos en jugadores para ganar una Copa de Europa y dos ligas en sus casi siete temporadas y acabar cuatro de ellas sin títulos. El fútbol no se compra, y mucho menos, sin una idea clara, porque se corre el riesgo de ser ridiculizado en la Champions y en la Copa del Rey, y al final fiarlo todo en la Liga a un milagro alimentado por la fe en Cristiano. Y mientras tanto, Robben y Sneijder, con los que Manuel Pellegrini contaba, en la soñada final de la Copa de Europa del Bernabéu.

Ahora debe arrancar un nuevo plan, con otro entrenador, seguramente Jose Mourinho, más futbolistas (Silva, Di María...), y la renovación de una plantilla en la que ya no tiene cabida Guti y a Raúl se le agota el tiempo.

La impaciencia, las urgencias y la insoportable presión exterior son, sin embargo, las mayores amenazas de este Real Madrid. En la competición casera, la mayoría de rivales tiembla solo con oír el nombre del Madrid y se han visto incapaces frente al imparable Cristiano. También frente a la descomunal pegada y la épica a la que han tenido que recurrir los blancos en demasiadas ocasiones. Casta y heroica a falta de juego.

Más de la mitad de los goles logrados por el conjunto blanco los ha firmado la pareja Cristiano-Higuaín. Ha fallado la confección de una plantilla sin extremos y en el que su segundo pilar y tercer futbolista más caro de la historia, Kaká, ha estado perdido toda la temporada. Ha jugado y rendido mejor con Van der Vaart, un secundario al que en verano se le abrió la puerta de salida. Benzema ha estado más en el banquillo que sobre el césped y tampoco se ha potenciado la cantera.

En contraposición está el modelo del Barça producto de La Masia, aunque para conquistar dos Copas de Europa y lograr un hito insuperable con seis títulos se haya tenido que gastar casi 450 millones. Con la soga al cuello y el Madrid atascado en ataque por el centro, el recurso ha sido Guti, más noticia fuera que en los terrenos de juego. Aunque con Xabi Alonso se ha dado un salto en el medio campo, todavía no se ha encontrado al creador de peso, al jugador del último pase decisivo.

Escudo de Florentino Pérez

Sin haberse aclarado aún sobre el estilo, ya que Florentino deseaba a Arsene Wenger y ahora pretende la disciplina táctica, la destrucción y la apuesta defensiva de Mourinho, al presidente nunca le han gustado los entrenadores, pero después de tantas calabazas recibidas, no le quedó otra que fichar a Pellegrini. El técnico, escudo de Florentino Pérez, es responsable, pero la culpabilidad también hay que repartirla entre dirigentes y jugadores. Jorge Valdano fue el valedor del técnico, pero el chileno también ha tropezado en los partidos clave y perdió todo su crédito tras el fracaso megagaláctico ante el Olympique de Lyon.

Se pudo agarrar a los números hasta que se encontró con el Barça en el Bernabéu, y a Cristiano para sobrevivir hasta la penúltima jornada. Sin embargo, el fútbol devolvió al Madrid a la realidad. No hubo otro milagro. La flauta ya sonó con la Liga de Capello.