Galicia contará en la próxima temporada de nuevo con dos equipos en la máxima categoría del baloncesto femenino. El Extrugasa ha tardado solamente una campaña en regresar a la Liga Femenina. Las vilagarcianas sellaron ayer el ascenso en un abarrotado pabellón de Fontecarmoa al vencer al Space Tanit Ibiza (67-60) y acompañarán al Celta en la élite. Otro equipo gallego, el Durán Maquinaria Ensino, también tomó parte en la fase que ayer concluyó en Vilagarcía, pero no tuvo opción a pelear por el ascenso ya que quedó eliminado en la liguilla previa a los encuentros decisivos. El Obenasa Navarra, que venció (81-52) al Universidad del País Vasco -conjunto donde milita la ferrolana Arancha Novo-, es el otro conjunto que selló ayer su pasaporte hacia la máxima categoría.
El Extrugasa, que optó por la prudencia económica tras el descenso, regresa a la Liga Femenina con una plantilla formado por solo seis jugadoras profesionales, que estaban complementadas por tres baloncestistas salidas de la cantera, que en su primer año de sénior todavía compatibilizan los estudios con el deporte y que únicamente se entrenaban por las tardes. A pesar de este plantel tan justo, y apoyado por un público que se volcó con su equipo, el cuadro de Tito Díaz fue capaz de conseguir un objetivo que, probablemente, no entraba en los planes del inicio de la temporada.
El entrenador del conjunto vilagarciano definió lo vivido durante los últimos cuatro días como «una fiesta del baloncesto gallego». El preparador resaltó la implicación mostrada por sus jugadores, que no se perdieron ni un solo partido durante la temporada, y que han llegado a jugar lesionadas.
El último ejemplo de esto lo protagonizó Montse Gilabert. La base sufrió una rotura de fibras en el último entrenamiento antes de que comenzara la fase de ascenso. Pese a ello, disputó cuatro partidos en cuatro días y fue clave en el éxito.