Tras una brillante primera vuelta, el Obradoiro desciende engullido por una crisis generada desde la propia junta directiva a partir de la destitución del director general
03 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El milagro del Obradoiro se ha desvanecido. El club que sorteó con admirable denuedo los vericuetos judiciales durante casi dos décadas y al que le bastó con apenas mes y medio para poner en marcha un proyecto gigantesco confirmó ayer su despedida de la ACB. Lo peor es que la aventura se ha diluido en una suerte de desavenencias internas que no dejan en buen lugar a sus protagonistas. Una oportunidad perdida, todo al garete después de un modélico ejercicio de autodestrucción y de convertir las pequeñas diferencias en una batalla en la que, a estas alturas, las trincheras han dejado de ser reconocibles. Lo que comenzó como una simple pelea de celos por una mayor o menor cuota de protagonismo ha acabado en un descenso que podría ser una consecuencia lógica en un novato, pero inexplicable cuando en su origen parecen pesar más los graves errores de gestión de los últimos meses.
EL PROYECTO
La apuesta del Xacobeo y los cimientos de un proyecto en tiempo récord
En tiempo récord, con la directiva que había mantenido viva la llama del Obradoiro, la incorporación de la parte profesional y el impulso de Xacobeo, el club sentó las bases de un proyecto modesto (3,5 millones de euros) para mantener la categoría y saldar la deuda histórica (600.000 euros). La respuesta: más de cuatro mil abonados, el Sar repleto de entusiasmo y la llegada de nuevos patrocinios.
la plantilla
La más barata de la ACB y con desequilibrios
Los resultados de la primera vuelta, las sorprendentes siete victorias, estuvieron a punto de llevar al equipo gallego a la fase final de la Copa del Rey, pero no pudieron ocultar otras situaciones preocupantes, como la falta de un segundo base que dosificara el esfuerzo de Stanic, la indolencia de un Terry al que le sobra talento y los problemas físicos de Marc Jackson, su gran referencia interior. Con Hettsheimeir (cedido por el CAI), el complemento de Alfonso Sánchez y el sobreesfuerzo de Kostas el Obradoiro salió airoso del primer envite. Eso sí, solo el triunfo en San Sebastián formaba parte de su liga; el resto de triunfos fueron inesperados, fruto del milagro del Sar y con el aroma de lo excepcional. En Santiago cayeron el Unicaja, Real Madrid y el Joventut. Pese a la cantidad de lesiones, en Navidades, al final de la primera vuelta, el Obradoiro tenía tres cuartas partes del objetivo deportivo cubierto. Ya apenas se movería de ahí.
el adiós de marc jackson
El principio de las diferencias o la excusa para desenterrar el hacha de guerra
La emotiva despedida de Marc Jackson, con su hija en brazos y lágrimas en los ojos, transmitió la, por lo sucedido posteriormente, falsa sensación de que todos en el club remaban en la misma dirección. El veterano jugador, en un notable ejercicio de responsabilidad, reconocía que su cuerpo no aguantaba más y prefería renunciar a su contrato antes que arrastrar sus maltrechas rodillas por las canchas. Una parte de la directiva, encabezada por el presidente, José Ángel Docobo, y el secretario, Martínez Casal, no sintieron partícipes de su marcha, aunque, eso sí, en ese momento no hicieron públicas unas discrepancias que acabarían minando días después el proyecto.
Massey
El rocambolesco fichaje del sustituto de Jackson
A última hora del domingo 14 de febrero, el club anunciaba una rueda de prensa del presidente para el día siguiente. El motivo: hablar sobre el sustituto de Jackson. Una vez comenzada la sorprendente convocatoria, a preguntas de la prensa, Docobo confirmaba la destitución de Miguel Juane, el director general que había puesto en marcha el proyecto, y la dimisión del directivo Javier Laíño. La acusación más grave hacia el ejecutivo fue que le había faltado al respeto al presidente. Ni una sola discrepancia sobre la llegada de Massey, al que se contrató ya sin Juane en el club.
¿QUIÉN TOMA DECISIONES?
Sin director general y con el deportivo apartado
En el momento más delicado de la temporada, cuando el equipo se jugaba su futuro en la ACB y se avecinaban cambios en la plantilla, al director técnico, Alberto Blanco, se le encargó la misión de buscar jóvenes jugadores para el equipo vinculado. El arquitecto de la plantilla más barata de la categoría, la misma que había ganado siete de los 17 primeros partidos de Liga, quedaba relegado de sus funciones. Pocos días después de que el presidente anunciara un esfuerzo económico extra para fichar a Massey, el Obradoiro incorporó a Bailey y algo después a Galarreta, al norteamericano Paul Davis y al croata Rancic. ¿Quién decidió los refuerzos? ¿Una inyección económica repentina o una hipoteca para el futuro de un club que con la llegada del patrocinio de Mexillón de Galicia consideraba cerrada la viabilidad económica la de la temporada?
SEGURA Y MASSEY
La imposible relación entre el entrenador y el ex jugador del Madrid
Tras la derrota en Málaga, el técnico, dirigió sus dardos hacia Massey, al que posteriormente impediría entrenarse con el resto de sus compañeros. Una decisión que abrió un abismo entre el entrenador y un presidente que reconocía en otro momento de la temporada hubiera prescindido de Curro Segura. Ya ni el presidente creía en el milagro. Eso sí, recuperó al director deportivo para que mediara con el técnico. Dos semanas después, el club ha abierto tres expedientes a su entrenador, en cuyo origen parecen estar el caso Massey y la dura conversación con el director técnico. Al parecer, el más fiel escudero de Docobo en la junta directiva había amenazado con irse si Segura era despedido, dicen que la deuda histórica tardará en cobrarse y que alrededor del presidente pulularon demasiados asesores de dudosas intenciones... Rumores. La única certeza es que el Club de Amigos del Baloncesto Obradoiro ha descendido y su futuro aparece aún más oscuro. ¿Mereció la pena tanta insistencia judicial y el respaldo público para una aventura tan efímera?