La peor versión del Obradoiro

C. R.

DEPORTES

El Obradoiro, en una de sus peores actuaciones de la temporada (o tal vez la peor), perdió una nueva final en Sar: 67-79. El cinco santiagués, que recibió al Murcia con una marea blanca totalmente entregada, fracasó en su intento de dar un paso adelante en la lucha por la permanencia.

Con un Terry totalmente desaparecido, que pronto se borró del partido (solo jugó quince minutos); con un Vasileiadis que nunca acertó en el tiro (un triple de nueve intentos); con un Massey intermitente y poco implicado en el juego colectivo; y con un Alfonso Sánchez lejos de su mejor repertorio, el Obra cosechó la derrota más dolorosa ante el colista Murcia, que fue el menos malo en Sar, en un partido que dominó bajo los tableros y desde la distancia (solo 7 de 31 triples firmó el Obra).

El partido empezó con malas decisiones en el tiro. Más de dos minutos tardaron Obradoiro y Murcia en inaugurar el electrónico. Nervioso y sin precisión en el lanzamiento, el cuadro local fue incapaz de marcar el ritmo, por lo que el cinco visitante se marchó en el marcador con dos triples de Vujanic y Faverani.

Curro Segura se vio obligado a mover ficha ante el desconcierto ofensivo. Solo Bulfoni mantenía el tipo. Por eso, cuando en el minuto seis el Murcia se fue de siete (7-14) el técnico cambió de base con la intención de buscar mayor acierto en el pase. Mejoró el Obradoiro, pero sin conseguir el dominio de la situación. Massey apareció a los ocho minutos con su primera canasta. Terry, totalmente escondido, se fue al banquillo. Segura también sentó a Vasileiadis.

A los veinte segundos de iniciarse el segundo cuarto el Murcia incrementó la ventaja (14-21), pero Massey y Bulfoni equilibraron el choque. Fue entonces cuando aparecieron, por fin, Vasileiadis y Terry para colocar por delante a su equipo por primera vez (24-23). Un espejismo. En la recta final el cinco santiagués no anotó. Williams se encargó de frenar su reacción con canastas fáciles en un tramo de partido en el que los tiradores del Obra volvieron a ausentarse.

Segunda parte

El segundo acto empezó mal. Williams amenazó la supervivencia del Obra con cinco puntos consecutivos. Apareció la magia de Bulfoni, que con dos triples mantuvo despierto al cinco compostelano, y Vasileiadis anotó a los veinticuatro minutos su primer triple para igualar el partido (35-35).

Los segundos finales fueron un calvario para el Obra, con más errores en los tiros libres, muchas pérdidas y con un Murcia que cerró el tercer cuarto con un triple: 46-52. Añadió otros dos en el inicio del último acto. (46-58). Bulfoni lo intentó arreglar, pero su equipo estuvo tres minutos sin anotar, lo que aprovechó el Murcia para romper el partido (49-61).

El Obradoiro estaba muerto, pero resucitó Bailey para mantener vivas las escasas esperanzas de una afición muy dolida. Con dos triples en cuarenta segundos el base acercó a su equipo en el marcador: 56-63. Sin embargo, el Obra fue incapaz de conservar esta dinámica. El Murcia se puso las pilas y respondió con buenos lanzamientos. Acabó por enterrar a un Obradoiro que nunca estuvo vivo en Sar.