Al liderato por la vía rápida

DEPORTES

El Madrid ha llegado a la cima de la Liga con un fútbol directo que propicia una enorme cantidad de ocasiones

08 mar 2010 . Actualizado a las 02:29 h.

Bendecido ahora Pellegrini (y hasta el miércoles, cuanto menos) por eso que llaman opinión pública y aquellos que la generan, el técnico ha vuelto a la cima de la montaña rusa de sensaciones en la que se mueve esta temporada aupando también a lo más alto a su equipo. Todo gracias a un partido que, salvo ligeras excepciones, resume las excelencias del grupo de jugadores más caro del mundo. El 13 de 13 (pleno de victorias) en el Bernabéu llegó en el mejor encuentro de los blancos esta campaña, al menos en lo que a números se refiere.

Unas cifras acompañadas por la manifiesta superioridad que los de casa exhibieron ante el Sevilla, llamado a ser alternativa y ahora a casi veinte puntos de distancia de merengues y culés. Más allá del resultado, un 3-2 a todas luces cortísimo, el Madrid exhibió un fútbol totalmente vertical, sin igual en este aspecto en lo visto hasta el momento en el campeonato.

En las 25 jornadas precedentes, nunca se había dado tanta diferencia en la capacidad rematadora entre dos contendientes. Los de Pellegrini chutaron 34 veces, por solo una del rival (el primer gol sevillista fue obra de Xabi Alonso en propia meta). Una disparidad en las cifras solo similar a la que dejó el paso por el Bernabéu del Almería de Hugo Sánchez. Entonces fue un 37-8 en tiros, para el 4-2 que reflejó el marcador.

Bien en defensa y en ataque

El dato habla mucho de la capacidad rematadora que atesoran los nuevos líderes de la Liga, que con 67 tantos son también los máximos goleadores del torneo doméstico. Pero también deja pistas de un fenómeno novedoso en feudo blanco, que ya comenzó a insinuarse durante el tránsito de Juande Ramos por el banquillo merengue, la pasada temporada: el Madrid ha sido capaz de reducir la habitual sangría defensiva.

Ni siquiera ha sido necesaria la intervención de Casillas, que el sábado tuvo su noche tonta. El técnico chileno ha apuntalado la defensa (el traslado de Arbeloa al lateral izquierdo y el rendimiento de Garay tienen mucho que ver) y cada vez concede menos ocasiones. Es, tras el Barça, el segundo equipo menos goleado.

La laguna más preocupante está en la conexión entre las dos zonas de gran rendimiento. Si en la zaga se ha salvado con nota la ausencia de Pepe y en la delantera ha resultado providencial la de un desnortado Benzemá, el centro del campo y la media punta constituyen espacios vacíos en los de Pellegrini. La transición defensa-ataque es directa y Xabi Alonso tiene más trascendencia en la recuperación que en la distribución. Incluso en partidos resueltos con goleada, como el 5-0 al Xerez, el 3-0 al Tenerife o el 6-0 al Zaragoza, el equipo no ha superado el 60% de posesión (el 57% ante el Sevilla, por ejemplo). Las jugadas se resuelven en dos o tres toques.

La pelota y Kaká se ignoran. El sábado, el brasileño la tocó tanto como Garay o Albiol y mucho menos que Sergio Ramos. Marcelo combinó más que el ex milanista frente al área rival.

Son asuntos a resolver a medio plazo, con el Barça de visita al Bernabéu el 10 de abril, y también en el cortísimo margen que da un Lyon a las puertas.