El fútbol, falto de objetividad

DEPORTES

Que el fútbol está carente de objetividad es algo que nadie discute. Hay quienes aseguran que la ausencia de esa calidad le ayuda a engrosar las filas de aficionados quienes gozan más renunciando a ser objetivos. Lo contrario les privaría de dar rienda suelta a su modo de pensar y recortaría, incluso, esos sentimientos que el fútbol despierta en el ánimo de los aficionados en quienes aumenta la intensidad (y también mayor falta de objetividad) cuando por medio está el equipo del que son seguidores. Esa falta de objetividad llega más allá de los graderíos en donde, hasta cierto punto, puede entenderse pero rebasa mucho más, fuera del ambiente de los partidos. Esa carencia de objetividad se refleja a través de algunos medios de comunicación. Pudo apreciarse en los desfavorables juicios vertidos sobre el Barcelona, tras su empate (1-1) en Stuttgart. Verdad que el equipo azulgrana no repitió uno de sus brillantes partidos a los que tiene acostumbrados a los aficionados, pero cierto también que en el segundo tiempo enmendó la plana con un marcador que le favorece para la vuelta.

Ganar en Alemania siempre resultó difícil. Hasta que el Deportivo venció al Bayern, en Múnich, ningún equipo español lo había conseguido. Ahora, el Barcelona, solo consiguió empatar.