Nadal sufre y ya espera a un gigante

DEPORTES

El mallorquín ganó con algunos apuros a Kohlschreiber en cuatro sets y se medirá con Karlovic en octavos

23 ene 2010 . Actualizado a las 03:03 h.

Tres horas y media de tenis de verdad, ya de auténtico nivel, muestran a un Rafa Nadal sufriente, pero que sale airoso de su primer compromiso con enjundia en el Open de Australia. Ni el australiano Peter Luczak ni el eslovaco Lukas Lacko, sus trámites en las dos primeras rondas, pintan mucho. Ayer ganó en cuatro sets al número 26 del mundo, el alemán Phillip Kohlschreiber, por 6-4, 6-2, 2-6 y 7-5 en Rod Laver Arena de Melbourne. Mañana se medirá en octavos, en un partido diferente a cualquier otro, contra Ivo Karlovic, el gigantón de 208 centímetros, que derrotó a Ivan Ljubicic por 6-3, 3-6, 6-3 y 7-6 (7). Después, le esperaría el vencedor del duelo entre el escocés Andy Murray y el estadounidense John Isner

Nadal tardó una hora en coger la iniciativa. Tuvo que trabajarse en peloteos de fondo el primer set contra un rival enchufado, vivo, pero que no llegó a romperle el servicio al inicio. Abusó el mallorquín de la derecha con altura al revés a una mano del alemán. Deshecho el nudo de la primera manga, el español mejoró. Jugó más alegre, y cerró el 6-2 con un golpe en carrera de derecha. Nadal volvía a ser Nadal. La derecha corría, el servicio le alcanzaba hasta los 200 kilómetros por hora, conseguía los breaks casi a la primera... ¿Quién dijo crisis?

El recital, como su bajón posterior, duró poco. Incapaz para ganar el peloteo al rey del peloteo, Kohlschreiber miró más a la red (al final subió 48 veces por las 21 del mallorquín) y cambió el guión del partido. El lenguaje corporal de Nadal volvía a enviar señales de alarma, con el gesto contrariado, la cara de la segunda mitad de la temporada pasada. Miraba a su banquillo, donde le animaban su entrenador, Toni Nadal, el capitán español de Copa Davis, Albert Costa, y todo su equipo. Y no encontraba respuestas.

El bajón duró un rato. Logró pasar un par de veces a Kohlschreiber en la red, lo ató más al fondo de la pista y se agarró al partido. El alemán llegó a mandar por 5-4 en el cuarto, pero Nadal sufrió lo justo para salir del apuro y sacarse un peso de encima. En octavos afrontará un partido completamente distinto, más mental que ninguna otra cosa. Deberá aguardar a que el bombardeo con el servicio de Karlovic le dé una opción. Hasta ahora, Nadal se llevó sus dos enfrentamientos previos.

Roddick puede con Feliciano

El techo de Feliciano López sigue en la tercera ronda del Open de Australia, en la que ayer perdió frente a Andy Roddick por 6-7 (4), 6-4, 6-4 y 7-6 (3). Ya ha caído seis veces con el estadounidense, que ahora se medirá con el chileno Fernando González y, si gana, en cuartos con el vencedor del duelo entre Juan Martín del Potro y Marin Cilic. De entre esos cuatro jugadores saldría un hipotético rival de Nadal en semifinales.