Siesta en Kiev y clasificación

DEPORTES

El Barcelona logró el pase para los octavos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo tras doblegar al Dinamo de Kiev (1-2) en unas condiciones extremas de frío. El Inter de Milán, que ganó a su vez al Rubin Kazan (2-0) también accede a la segunda fase como segundo.

No fue el mejor partido de la temporada ni mucho menos. Los azulgranas fueron los amos y señores del balón y nunca se pusieron nerviosos a pesar de comenzar perdiendo. Falto profundidad, pero bastó con la paciencia para acabar ganando el partido.

Guardiola había concienciado a los suyos de que el de Ucrania era el partido más importante de la temporada. Una verdadera final que no pudo empezar de peor forma. A los 40 segundos Valdés quiso emular a Arconada y la falta botada por Milvskyy desde el pico del área encontró la red.

La estrella ucraniana lanzó el libre directo hacia el centro de la portería, pero el balón se le resbaló de las manos al meta azulgrana y acabó cruzando la línea de gol. Jarro inicial de agua helada.

A partir de ahí el encuentro se convirtió en un monólogo. El Barça se adueñó del balón por completo mientras que el Dinamo se encerró en su campo y se dedicó a especular. El equipo de Guardiola dispuso de un 80 por ciento de posesión, pero le faltaba chispa en los metros finales para transformar el dominio en goles. Messi tuvo la más clara en el 15 en un regalo de Shovkovsky desperdiciado por el Balón de Oro en el mano a mano.

Hubo que esperar a la media hora de partido para el empate. Abidal sorprendió en su galopada por la banda izquierda y su centro encontró a un providencial Xavi que de primeras perforó con su remate la meta ucraniana. Un gol que llenaría de tranquilidad a un Barça que se apoderó del balón hasta el descanso.

Control y aburrimiento

La segunda mitad dio continuidad al guión trazado desde el empate. El Dinamo de Kiev solo inquietaba en acciones a balón parada. La más clara una de Almeida en el minuto 54, tras rematar al lateral de la red un centro de Shevchenko.

Ibrahimovic, Iniesta y Messi apenas gozaron de protagonismo. El balón circulaba de lado a lado en el frente del ataque culé, pero los dos equipos parecían dar por buena la igualada. A los locales les valía para ser terceros y al Barça para ganar el grupo.

A cuatro minutos del final, Messi ejecutó con maestría un libre directo que se coló por la escuadra tras besar con suavidad el larguero de la meta local. El astro argentino decidió, pero se retiró del partido cojeando ostensiblemente. La primera exploración apunta a un esguince leve de tobillo.