«No me voy a olvidar de esta eliminatoria en toda mi vida»

X.?R. Castro

DEPORTES

El recital del meta vigués Dani Giménez permitió al Rayo eliminar al Athletic

13 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Koikili, Caparrós y el Athletic en pleno rumiaban ayer la eliminación del conjunto bilbaíno de su competición predilecta mientras Dani Giménez estaba de fiesta. El vigués, de profesión portero de Copa del Rey en el Rayo Vallecano, fue el principal causante del gran chasco de la Catedral. Dani hizo paradas de todos los colores -«especialmente una a Susaeta en un tiro cruzado que me permitió sacar una buena mano»- y mantuvo en pie a su equipo cuando los bilbaínos vencían por la mínima y pensaban en la remontada. Ni Llorente ni Amorebieta lo intimidaron. Ni los 35.000 espectadores que llenaban San Mamés. «Jamás había jugado ante tanta gente, pero fue algo espectacular. No me voy a olvidar de esta eliminatoria en toda mi vida», comentaba ayer el gallego, ya instalado en su residencia eventual de Vallecas.

Dani Giménez (Vigo, 1983) es un temporero más del balón. Un producto de la prolífica fábrica de Barreiro que no encontró acomodo en el Celta. Dio el salto al Rayo Vallecano desde el Zamora el pasado verano y con Cobeño -el portero menos goleado de Segunda el curso pasado- por delante, busca los focos de la Copa del Rey para labrarse un futuro mejor. «Es mi primer año en el Rayo y sabía que iba a tener difícil jugar, por eso en la Copa necesito hacer las cosas bien, y por fortuna lo estoy consiguiendo. Los medios hablan de mi buen partido en la Catedral y eso es gratificante».

El mejor

Para muchos fue el mejor. Dani tampoco disimula su satisfacción: «Me salieron bien las cosas en un partido complicado. El Athletic le da mucha importancia a la Copa, eran los vigentes subcampeones y de hecho jugaron con todo lo que tienen arriba y, como estaba previsto, se cansaron de colgar balones». A casi todos ellos llegó el gallego, un especialista en el dominio del juego aéreo.

El portero mantiene en su retina todos los lances importantes del duelo: «Ellos comenzaron fuertes, pero poco a poco fuimos recuperando terreno. Después llegó el 1-0 y ahí tuvieron su momento. Respondí bien en algún lance que pudo ser importante, porque si llegan a marcar el segundo todo sería más difícil». Por fortuna para los vallecanos, a la vuelta del vestuario marcó Collantes y todo fue más fácil. El Athletic ya estaba obligado a anotar dos goles más para pasar. «Fue entonces cuando nos dimos cuenta del verdadero valor de mantener la portería a cero en Vallecas». En casa, Giménez Hernández había sido uno de los grandes protagonistas de una de las machadas coperas de la ida. «También me había salido un buen partido», recuerda.

Dani reconoce que fue el ambiente lo que más le impresionó en San Mamés. Acostumbrado a la afluencia de espectadores de Segunda B, nunca se había topado con un campo tan grande y lleno. Aún así, sus nervios de hierro no lo abandonaron. Su altura (182 centímetros) y su tranquilidad, van a la par. «Salí al campo tranquilo. En algunas ocasiones echo de menos no jugar más asiduamente, como lo hacía otros años, pero sé que estoy haciendo las cosas bien y que mi trabajo es estar preparado para cuando llegan este tipo de oportunidades. Tenía unas sensaciones muy buenas y al final se cumplieron». Que encajase sus dos primeros goles en el cuarto partido copero terminó por convertirse en algo anecdótico.

No descarta la Liga

Actuaciones tan redondas le hacen pensar que una oportunidad también es posible en la competición regular, aunque tenga como rival directo al vigente Zamora de la categoría. «Por el momento estoy muy bien visto en el club y eso ya es importante. Sé que está complicado, pero no descarto que pueda tener mi oportunidad. Yo estaré preparado para aprovecharla».

Si no llega, sabe que los Reyes Magos estarán en Vallecas el próximo 6 de enero con un regalo de los grandes. Dani no oculta sus preferencias: Barça, Atlético o Celta. Sin desmerecer también al Alcorcón, «porque hay quien piensa que podemos seguir haciendo historia en este torneo». Él es más pragmático: «Me encantaría el Barça para tener un buen partido y ver el campo a reventar, pero también me gustaría ir a Vigo para jugar, ya que en la Liga no pude hacerlo». Sea cual sea el rival, el gallego tendrá en el mes de enero una doble oportunidad para seguir ganando puntos. La Copa se ha convertido en su camino más corto hacia el éxito.