El Rubin sorprende a un Barça gris

Alberto Bravo

DEPORTES

21 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Rubin Kazan ruso dio la gran sorpresa de la jornada en la Liga de Campeones al vencer por 1-2 en el campo del Barcelona, que acusó la melancolía de Lionel Messi y la falta de ideas a nivel colectivo.

Ryazantsev adelantó a los visitantes al comienzo del partido y Zlatan Ibrahimovic igualó a los 48 minutos. Pero el turco Karadeniz volteó definitivamente el encuentro a los 73 minutos al culminar un espectacular contraataque.

El campeón de Europa se complicó notablemente sus aspiraciones en la Liga de Campeones porque el Grupo F queda totalmente abierto. El Barça fue una sombra de sí mismo durante todo el encuentro, en el que nunca se sintió cómodo. El Rubin Kazán aposentó su plan -defender y salir al contraataque- con un gol a los 90 segundos, que fue sensacional.

El mexicano Rafa Márquez recuperó su puesto como titular en el centro de la zaga azulgrana y no pudo comenzar peor, puesto que regaló un balón para que Ryazantsev lanzara un misil lejano que sorprendió a Víctor Valdés, el arquero local.

El estadio se quedó sin habla. Los 55.000 espectadores que desafiaron la fría noche de Barcelona apenas se creyeron lo que vieron. Y su sorpresa se acrecentó con el paso de los minutos, pues el Barcelona nunca entró en ritmo. Messi continuaba desaparecido, Ibrahimovic era una estatua en la punta, Daniel Alves jugaba acelerado y Xavi no encontraba el balón.

La historia pareció cambiar con el inicio de la segunda parte. Xavi dibujó un pase firma de la casa a Ibrahimovic y el sueco bajó el balón con el pecho para inventarse un magnífico disparo cruzado.

Pero no. Porque el Barcelona volvió a atascarse en un millar de pases sin profundidad. No era el Barcelona que deslumbró la pasada temporada, ni mucho menos. El conjunto ruso siempre anduvo con gasolina, y así lo demostró a los 73 minutos, cuando congeló definitivamente al Camp Nou.

Ni siquiera una gran ocasión de Touré en el descuento sirvió para cambiar el signo del partido. El balón acabó en el palo.