La alternativa más sólida al poderío de Madrid y Barcelona

La Voz

DEPORTES

El Sevilla ha construido un modelo eficaz y ambicioso, pero todavía alejado de la capacidad económica de los dos grandes

16 oct 2009 . Actualizado a las 02:37 h.

La victoria del Sevilla contra el Real Madrid ha sido un pequeño golpe encima de la mesa. Un triunfo en toda la regla, en el sentido de que triunfar es convencer de que aquello que haces interesa y que te hace alternativa. Ha tenido mucho peso y eco mediático. No es que fuese esperada, pero la victoria de este Sevilla siempre es una posibilidad. Es el rival más consistente que el Madrid y el Barça se han encontrado en los últimos años, aunque todavía está un peldaño por debajo en regularidad. señas de identidad Agresividad Es una de sus grandes bazas. Hay un plan detrás, pero la agresividad la transmite el entrenador y los futbolistas. Va en la idiosincrasia de un equipo que ha buscado centrocampistas de trabajo y recorrido, fuertes (Romaric, Keita, Zokora...); defensas veloces, grandes y con criterio, aunque prima ser un buen defensor; laterales y extremos rápidos; y, por último, depredadores del gol. Esa es la línea marcada desde la secretaria técnica, que ha sabido fichar ese tipo de jugadores. Perotti, un futbolista que estaba en el mercado, es un ejemplo; despreciado por Boca, Monchi apostó por él. candidato al título Esperar el error En diez meses, en España, para ganar la Liga tienen que fallar Real Madrid y Barcelona (los dos), algo que solo ocurre en contadas ocasiones. Barça y Madrid tienen 20 jugadores geniales; el Sevilla, solo 15. Si la Liga fuese más corta, tendría más posibilidades. Es un proyecto ambicioso, pero la distancia con los dos poderosos, a la larga, sigue siendo grande. Con Zokora y Negredo han dado un gran salto, y Jiménez está manejando los minutos de la plantilla con acierto, pero lo normal es que la temporada se le haga muy larga. una plantilla fuerte Zokora y Negredo Ha ganado potencial con respecto a temporadas anteriores. Se ha reforzado en puestos importantes (Zokora o Negredo) y futbolistas que ya estaban allí han dado un paso más (Navas y Perotti). Konko pasó la reválida de su primer año. Luis Fabiano y Kanouté tienen en Negredo un competidor más duro que Chevantón. La presencia de Zokora contagia ritmo, tiene el compromiso, el físico y la calidad que el Sevilla exige, y mejora lo que ya había. Jesús Navas y Perotti han madurado lo suficiente para alcanzar un gran nivel. la cantera Apuntala la plantilla y genera recursos Quizá ahora esté dando menos frutos, pero los ha dado durante mucho tiempo y con ella, además de nutrir al primer equipo, ha reforzado sus arcas (Reyes, Sergio Ramos...) para apuntalar la plantilla y el estilo. El trabajo con la base pretende que el salto no sea demasiado grande y, al igual que el Barcelona, la primera plantilla deja espacio para la cantera, da oportunidades. la comparación Homogéneo y ambicioso Es un gran equipo, desde la portería hasta el último cambio. El Madrid puede envidiarle la homogeneidad, agresividad y profundidad; nunca se descompone y es muy vertical. El Sevilla no se entretiene, nunca demora la progresión, es más vertical que otros. El Barcelona le envidia menos cosas. Es un equipazo, pero en el podio final de la Liga pongo antes al Barça y al Real Madrid, por lo que se gastan cada verano en fichajes. Al fin y al cabo, el Sevilla no puede permitirse tener en su plantilla a superestrellas como los madridistas Cristiano Ronaldo o a Kaká, o a los azulgranas Ibrahimovic o Messi. Si pudiera, serían más iguales, pero la realidad económica lo impide. el futuro Mantener el entusiasmo Para convertirse en una alternativa de poder real al título de Liga debe mantener la agresividad que exhibió frente al Madrid durante diez meses. Es mejor coger al Sevilla después de una victoria ruidosa, cuando piense que puede bajar el nivel de intensidad porque enfrente no están ni el Real Madrid ni el Barça. Esa será una baza que pueda manejar el Deportivo en el partido de mañana. El Sevilla no siempre se manejará en sus partidos con tanto entusiasmo como lo hizo contra el Madrid.