«Me fastidia que digan que estoy gordo, porque llevo muchos partidos y nadie me ha regalado nada»

La Voz

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Con 35 años recién cumplidos, Viqueira declara tener las pilas cargadas para seguir jugando un buen puñado de temporadas más. Eso sí, ya dispone de los dos primeros cursos de entrenador y hasta entrenó a un equipo juvenil en Huelva. Aunque sigue declarándose gallego, el medio ha fraguado su carrera en la élite en el sur de Andalucía. Ahora afronta su segunda etapa en el Xerez, después de pasarse cinco temporadas en el Recreativo. «Mis hijos son andaluces, pero nos intentamos acercar a Santiago [su lugar de nacimiento] unos días en Navidades y en el verano», explica. -¿Hay Viqueira para rato? -Ojalá, los años pasan y estoy orgulloso de mi carrera y de cómo avanzo físicamente, porque este año estoy bastante bien. Tengo 35 años, pero la ilusión y las ganas de jugar de un chaval de 18. -¿Se ha cansado de escuchar comentarios sobre si está gordo o no? -No le doy importancia porque la gente habla porque tiene que hacerlo de algo y el fútbol está para eso. Yo sé cómo estoy: me encuentro fenomenal, el míster está contento conmigo y lo demás es el circo del fútbol. -¿Pero le molestan los comentarios? -Cualquier día soltaré una barbaridad. Me fastidia que digan que estoy gordo porque llevo bastantes partidos en la élite, en todos los sitios he jugado y nadie me ha regalado nada. Todo me lo he currado yo, pero ya sabemos cómo funciona esto: te ponen un sambenito, llega un entrenador nuevo y partes con un poco de desventaja, porque hasta que se da cuenta de cómo trabajas te cuesta entrar. -Un periódico deportivo publicó ayer que el árbitro del partido contra el Madrid, Delgado Ferreiro, le felicitó el domingo por su cumpleaños. -No. Eso es una gilipollez. Él y yo nos conocíamos. Me arbitró desde Segunda B y no me felicitó. Le había protestado una jugada anterior y le pedí disculpas. Habíamos discutido y tengo una buena relación con él, porque me parece uno de los árbitros más dialogantes de Primera. Sí que era mi cumpleaños, pero no creo que lo supiera [se ríe]. -El caso es que se quedó a un paso de otro golazo de falta en el Bernabéu. -Para quien no haya visto el partido y sepa que perdimos por 5-0 pensará que somos una banda, pero al principio nos costó y tuvimos al Madrid 70 minutos fastidiado con nuestras llegadas y ocasiones, pero con el segundo gol se acabó. Llevo dos semanas seguidas pegando faltas al palo. Contra el Athletic el portero le pegó al balón y se fue al poste. Ya toca que vaya para dentro.