El equipo catalán llega a A Coruña sin Nakamura, De la Peña y Tamudo, bajas por lesión
19 sep 2009 . Actualizado a las 19:08 h.La última vez que el Deportivo y el Espanyol se enfrentaron, el pasado abril, los catalanes apestaban a Segunda: eran colistas a ocho puntos de la salvación y llevaban cinco meses sin ganar en casa. Mientras, los coruñeses olisqueaban la UEFA. Ganaron los pericos en Montjuich en una tarde torera de De la Peña, y ese día iniciaron el camino hacia la permanencia.
Hoy vuelven a encontrarse, esta vez en Riazor, y con el Espanyol de nuevo como colista. No ha podido mantener la inercia positiva de la pasada temporada, lo que se puede atribuir en gran parte al estado noqueado en el que el grupo ha quedado tras la muerte de su capitán. Los catalanes iniciaron la pretemporada con una goleada al Liverpool (3-0) en un partido espectacular en el que se asociaron Nakamura, De la Peña y Verdú. Tras el fallecimiento de Jarque, la magia desapareció. Ha perdido los dos partidos ligueros y no ha logrado anotar un tanto. Para colmo, De la Peña y Nakamura están lesionados y ni se han desplazado a A Coruña. Tampoco el renqueante Tamudo, pero los buenos tiempos de este ya quedan un poco atrás.
Ante ese Espanyol tocado en lo físico y en lo moral se posicionará un Dépor que ganó el partido que jugó mal y perdió el que jugó bien. En ambos optó Lotina por el mismo once, que, parece, tiene intención de repetir esta tarde: Aranzubia; Laure, Zé Castro, Lopo, Filipe; Juca, Juan Rodríguez; Pablo Álvarez, Guardado; Valerón; y Riki. No confirmó esta alineación en público el vizcaíno, como ha hecho otras veces: «Puede ser que repitamos el mismo once o que hagamos un par de cambios», dijo ayer. Los teóricos cambios podrían afectar a Pablo Álvarez, poco entonado por ahora, y a Valerón, por aquello de darle descanso, pero retirar la confianza al asturiano (el único jugador específico para la derecha) al tercer partido no tendría sentido, al igual que mandar al banco al canario, el único que dio criterio al juego del Dépor frente al Málaga. También tiene sentido que apueste por la continuidad porque Lassad y Adrián están recuperados, pero aún no tienen tono competitivo, especialmente el primero. Dispondrán de minutos, pero lo más probable es que no desde el inicio.
Lotina corrigió ayer desajustes defensivos. Eso y la falta de fluidez en ataque son los dos defectos que le ha visto a su equipo en este arranque. El técnico quiere ver a otro Dépor: «Quiero ganar, pero mejorando día a día. Después, en la segunda vuelta, lo importante es sumar puntos. Ahora es tan importante una cosa como la otra». Del Espanyol desconfía: «Tiene una plantilla muy importante y no nos podemos fiar de sus bajas. Ha fichado fenomenal», remarcó el míster de un equipo que busca su particular doblete, su segundo triunfo seguido en Riazor.