El Barcelona conquistó la Supercopa de Europa, su quinto título en este año 2009, al ganar por 1-0 al Shaktar Donetsk ucraniano en la prórroga gracias a un bello gol del joven canterano Pedrito.
El partido tuvo muy poca calidad y se resolvió a cinco minutos del final del tiempo añadido gracias a una preciosa combinación entre Leo Messi y Pedrito, quien marcó desde dentro del área con un disparo ajustado al palo.
El conjunto de Josep Guardiola se ha acostumbrado a ganar títulos en un año para el recuerdo y no necesitó desplegar su mejor fútbol para llevarse la Supercopa de Europa, un nuevo trofeo que puede añadir a la Liga española, la Copa del Rey, la Liga de Campeones y la Supercopa de España.
El Barcelona salió con toda su artillería en ataque, incluyendo el tridente formado por Lionel Messi, Zlatan Ibrahimovic y Thierry Henry. Aunque puso mucho músculo, quizá demasiado, en la medular, situando a Seydur Keita y Touré Yayá, el equipo azulgrana no tuvo la circulación de balón que acostumbra.
Por eso, el Shaktar vivió muy tranquilo, muy agazapado atrás y esperando los contraataques. Era el tipo de partido que quería y lo tuvo. También le ayudó el pésimo estado del campo, indigno para una final.
El Barcelona se sintió muy incómodo desde el principio, principalmente porque Xavi, su brújula en ataque, nunca encontró su sitio, que está cerca del área.
El encuentro era muy aburrido, casi decepcionante. Parecía uno de los clásicos amistosos de pretemporada. Nada ocurrió hasta los 33 minutos, cuando el Barcelona sacó rápido una falta y Messi disparó para que se luciera el arquero Pyatov. Fue el primer y único disparo a portería en la primera parte.
La segunda mitad trajo más de lo mismo: dominio abrumador, aunque infructuoso.
Solo la entrada de Pedrito por un desafortunado Ibrahimovic hizo cambiar el ritmo.