La cosecha española del primer día no invita al optimismo. Paquillo Fernández, que se retiró de la prueba en su despedida de los 20 kilómetros fue la gran decepción del día, pero no la única. También había ligeras esperanzas de recuperar lustre en el 1.500 masculino, pero la primera criba ya ha sembrado dudas y estuvo a punto de cobrarse la primera víctima, Arturo Casado. El madrileño fue repescado para las semifinales tras la descalificación del australiano Jeffrey Riseley, que había llegado quinto a la meta. Riseley corrió durante varios metros por la hierba, fuera de pista, y los jueces han decretado su descalificación, por lo que Casado pasa del sexto al quinto puesto, que daba acceso directo a las semifinales.
Que Manolo Martínez se quedase fuera de la final entraba dentro de la lógica. Sus días de gloria a nivel internacional hace tiempo que han pasado. Paquillo volvió en Berlín a sus tiempos de Edmonton. Cuando el factor psicológico borraba de un plumazo las inmensas cualidades técnicas del accitano. Aguantó casi media carrera al lado del favorito, y campeón, Borchin, que apostó por una táctica conservadora frente al ataque suicida de los italianos, pero la historia se acabó cuando el ruso pegó el hachazo, dio un cambio a mitad de carrera y se fue en busca del triunfo. Sin referencias Paquillo se hundió y acabó abandonando. Lo mismo que había hecho dos semanas antes en el nacional de Barcelona en pista. Peor incluso que en los Juegos de Pekín cuando un diploma olímpico fue su único consuelo.
Paquillo aduce falta de motivación en el momento del adiós, pero su abandono de los 20 kilómetros se produce por la puerta de atrás. Él mejor que nadie representa el fiasco de la marcha corta española en la primera jornada del Mundial, porque Juanma Molina -bronce en Helsinki- acabó en un decepcionante vigésimo cuarto puesto y Díaz, el debutante, fue el único que se marchó a casa con una sonrisa. Fue decimosexto.
Reyes sigue en la pelea en los 1.500, pero poniendo bajo sospecha su exhibición de Barcelona. Pasó por tiempos después de una nefasta carrera. El único que hizo los deberes fue Juan Carlos Higuero, tercero en su serie.
El fiasco del día se completa con la eliminación de Manolo Martínez y Borja Vivas en el lanzamiento de peso. El capitán no ha vuelto al primer plano internacional desde el cuarto puesto de Atenas y el malagueño todavía es un proyecto por madurar.
Para la segunda jornada la principal esperanza de los españoles es la barcelonesa María Vasco en los 20 kilómetros marcha. Dos años atrás en el Mundial de Osaka fue capaz de colgarse el bronce.