El español se sitúa al frente del Open Británico tras la primera jornada de competición
17 jul 2009 . Actualizado a las 02:52 h.En un estado de gracia casi inenarrable, el malagueño Miguel Ángel Jiménez se situó como líder del Open Británico de golf que se disputa en Turnberry (Escocia), al firmar 64 golpes (6 bajo par).
Un putt de 15 metros en el hoyo 18 para birdie le proporcionó el liderato en solitario a Jiménez. Fue la guinda a una jornada extraordinaria. El remate perfecto a una tarjeta con seis birdies , sin bogeys .
El trabajo del andaluz restó el protagonismo que hasta entonces recaía sobre el veterano estadounidense Tom Watson.
Watson, uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, cinco veces campeón del Open Británico y con 59 años de edad, encabezaba el torneo hasta el purazo de Jiménez en el green del 18.
Superando a su ídolo
El malagueño, cuyo ídolo de siempre es Watson, logró arrebatarle gran parte del protagonismo en una jornada de golf increíble.
El mundo camina al revés en Turnberry. Brilla el sol en la costa escocesa, no hay casi viento y Watson, aquel golfista genial de los setenta y ochenta, con 8 grandes en su palmarés y que protagonizó el llamado duelo al sol frente a Jack Nicklaus, para ganar el Open Británico en 1977, precisamente en Turnberry, es segundo tras Jiménez y en compañía de Ben Curtis, otro campeón del Open Británico, en el 2003.
El Open lo dominan Jiménez, de 46 años, y Watson, de 59. Tamaña regresión en el tiempo no fue un dulce sueño. Jiménez sigue una carrera profesional relanzada tras cumplir los 40 años, y el excelente trabajo ayer de su rival obligó a revisar los libros de historia del golf.
En 1977, Watson usaba los mejores palos de la época. El driver con el que ganó a Nicklaus en 1977, de madera pulida, sería hoy una codiciada pieza de museo.
Treinta y dos años después, Tom Watson y la tecnología punta lo llevaron a un juego inefable, que mejor se explica con los datos: atrapó 12 de 14 calles, con una distancia media con el driver de 270 metros, 15 greens atrapados y 28 putts .
Watson, vestido a lo vintage en la frontera de los 60 años, con un jersey de rombos, fue un joven más junto a sus dos compañeros de partido, el español Sergio García (29 años) y el amateur italiano de 16 años Matteo Mannasero, el último y más joven ganador de la historia del British para aficionados.
García acabó al par del campo, frenado tras enviar la bola al arroyo del green del hoyo 16, y Mannasero con +1 (71 golpes).
Watson hizo cinco birdies sin fallos y se marchó aún de mañana hacia la casa club como líder, con 65 golpes, hasta los 64 vespertinos firmados por Jiménez. Es el jugador más viejo de este 138.º Open, pero roza la cabeza después de 18 hoyos. Cuando ganó el último de sus cinco títulos del Open Británico, en el citado 1977, más de la mitad de los golfistas presentes estos días en Turnberry no habían nacido.
El 138.º Open comenzó con el protagonismo de Jiménez y con el de la w de Watson y no con la de Woods.
El sufrimiento del Tigre
Tiger se desesperó ayer en el verde campo escocés de Turnberry por culpa de las banderas escondidas. El que es actualmente mejor golfista del mundo sufrió, como muchos otros, con este último condicionante en una jornada que podría haber deparado mejores resultados. El Tigre firmó 71 golpes (uno arriba) y debe apretar para no dejarse sorprender por el corte.