Ante la crisis económica que vive Los Ángeles, el club pagará la mitad de los gastos que genere la celebración
17 jun 2009 . Actualizado a las 11:14 h.Austeridad en tiempos de crisis, incluso para celebrar algo de tanta repercusión como el título de la NBA. Los gastos derivados de los festejos por el decimoquinto anillo de la historia de los Lakers han levantado una enorme polémica en Los Ángeles, donde se debate si la gran fiesta prevista para hoy es o no un derroche en tiempos de crisis.
Lo que tradicionalmente era una obligación del erario público acabó convirtiéndose en una factura dividida entre la alcaldía de Los Ángeles y el propio equipo de los Lakers, propiedad de Jerry Buss. El club cede así a la presión social por el grave momento que atraviesan las arcas de la ciudad, con un déficit fiscal de 540 millones de dólares.
Disturbios
Las primeras llamadas de atención surgieron después de que miles de seguidores de los Lakers se congregaran en las afueras del pabellón Staples Center. La euforia desembocó en disturbios que dejaron 25 detenidos, ocho policías heridos, daños en el mobiliario urbano, hogueras que interrumpieron el tráfico por varias horas y pilas de basura en las calles. Un daño que disparó aún más el ya encendido debate sobre el coste del desfile -unos dos millones de dólares-, que se tiene preparado para hoy y cuya fiesta arrancará en el Staples Center, recinto principal del equipo, y terminará en el Memorial Coliseum, donde se le dará la bienvenida oficial.
Los medios de comunicación alertaron sobre el inapropiado costo del desfile en este momento. Por su parte, el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, aseguró el lunes que la ciudad intenta recaudar dinero del sector privado para financiar el controvertido desfile. «Proporcionaremos la protección policial y el transporte, y los Lakers y AEG (dueña del Staples Center) correrán con la mayor parte del costo», señaló Villaraigosa.
«Los Lakers tienen todo el derecho a recibir el reconocimiento de todos tras haber ganado el campeonato. Sin embargo, en estos momentos de dificultad para la ciudad y para los fans de los Lakers, un desfile sería algo insensible y doloroso. Prefiero mandarles una tarjeta electrónica de felicitación. Si la ciudad se puede permitir un desfile, entonces se está mintiendo a los contribuyentes respecto a la crisis financiera», señalaban en los Los Angeles Times . «Es un chiste. No hay dinero para las escuelas en California, pero ¿la ciudad puede pagar un millón de dólares por un desfile?», se señalaba en el mismo diario.
Colapso económico municipal
A pesar de que el presupuesto de la ciudad se encuentra a punto de un colapso y muchos empleados afrontan despidos, algunas opiniones consideran, sin embargo, que las contribuciones y el dinero que generan los Lakers a la ciudad sobrepasa el coste del desfile. Y es que la franquicia de los Lakers, valorada por la revista Forbes en 584 millones de dólares, tiene un gran impacto económico en la meca del cine. Desde la camiseta copia de la original que se vende en las esquinas de la ciudad hasta las contribuciones de los jugadores en impuestos y gastos, pasando por la amplia gama de empleos que crea el equipo.
Solo en entradas, un partido de los Lakers genera dos millones de dólares. Y aunque la mayor parte de esos ingresos se los embolsa el equipo, el dinero que se mueve alrededor de la maquinaria de los Lakers es una de las razones por las que algunos justifican el derroche de dinero asignado para la fiesta de hoy.