El club madrileño eliminó al Dépor de la Copa en A Coruña en 1987, lo que supuso el cese de Ríos. Esa campaña, el equipo coruñés se salvó en el último segundo
15 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Solo había 3.000 en la grada, pero los deportivistas más veteranos aún la recuerdan como una de las grandes broncas de la historia de Riazor. Ocurrió el 21 de octubre de 1987 frente al Getafe. «El público se enfadó mucho. Se pasó casi toda la segunda parte gritando 'Fabril, Fabril'», rebobina Luis Sánchez Duque, central del equipo madrileño en aquel partido.
Situemos el encuentro. El Dépor, uno de los gallitos de Segunda, recibe al Getafe, recién llegado a Segunda B, en partido de vuelta de la tercera ronda de la Copa. Los coruñeses traen lastre de la ida: 2-0. Pero a los 24 minutos ya han empatado la eliminatoria con tantos de Fontana (min. 4) y de Ramón (min. 24), este al transformar un penalti cometido sobre Vicente. En el minuto 63, Duque transforma una pena máxima para los visitantes. Y tres después, Ángel hace el segundo del Getafe. El público grita «¡fuera, fuera!», airea los pañuelos y anima al Fabril, que asombra en Tercera con Vaz al frente y los chavalines José Ramón y Fran en el campo. Así acaba el partido contra el Geta, pero no la historia: la derrota desencadena un terremoto en el club blanquiazul. Eusebio Ríos, técnico deportivista, se va a su casa. Ya en la cama, suena el teléfono. Es del club. Le dicen que vaya a la sede. Lo destituyen.
Nefasta desde el principio
Esa decisión de la directiva del presidente García Yáñez marcó el futuro del Dépor para mal y para bien. Con Ríos, el equipo marchaba a solo tres puntos de la promoción de ascenso. Tomó las riendas Vaz, que solo logró una victoria en 17 partidos. Pero este técnico hizo debutar a Fran y a José Ramón, por lo que figura en las páginas de oro del club. A Vaz lo sustituyó Arsenio, y el equipo se salvó en el último minuto de la temporada, gracias al famoso gol de Vicente.
Por el Dépor jugaron aquel nefasto día Jorge; Modesto (Agulló, min. 69), Portela, Arzubialde, Silvi; Cayetano, Gil, Fontana, Ramón (Donowa, min. 69); Vicente y Castreje. Ni Agulló ni Vicente recuerdan el partido. Es más, se sorprenden: «¿Pero nos eliminó el Getafe de la Copa? Entonces lo habitual era que nos echasen equipos que luego eran finalistas o campeones», afirma el vilalbés. «Es que aquella temporada fue nefasta desde el principio, desde la muerte de Sagarzazu en Carral», añade Agulló. En efecto, el lateral procedente de la Real murió de un infarto en pretemporada. Fue también el verano de la marcha de José Luis (recientemente fallecido) al Betis. Al día siguiente de su cese, Ríos declaró: «Al Deportivo le falta un director de orquesta, un líder. Siempre dije que la marcha de José Luis, unida a la muerte de Sagarzazu, exigía refuerzos». Y no los hubo.
Tanto Agulló como Vicente recuerdan a Ríos como «un buen entrenador». «Ordenaba muy bien el equipo», asegura el primero. «La temporada anterior nos habíamos quedamos con él a las puertas del ascenso, fue el año del play off contra el Celta, pero la siguiente fue peor», dice Vicente, al que Ríos quiso fichar después para el Betis, de Primera División.