«Me cambiaría por el Barça ahora mismo»

Daniel García Marco

DEPORTES

El portero del Real Madrid Iker Casillas enfrío ayer la guerra entre su equipo y el Barcelona, que se ha recrudecido con vistas al clásico del sábado y tras la remontada de los blancos.

El siempre ejemplar Casillas acabó con cualquier atisbo de rivalidad. «No entro en si pueden tener canguelo o no, porque son líderes desde la jornada ocho y yo me cambiaría por su situación ahora mismo», señaló el arquero.

El Real Madrid ha ganado 17 de los 18 últimos partidos y aún así tiene cuatro puntos de desventaja respecto al Barcelona de Josep Guardiola, el Barcelona de los récords, a falta de cinco jornadas. Los blancos tienen más puntos que cualquier campeón de Liga desde 1991. «Es increíble lo que estamos haciendo. Es injusto que con lo bien que lo estamos haciendo no tengamos la Liga», lamentó Casillas.

El portero sabe que el clásico del sábado será vital. A la vista de los números de ambos equipos, «es el mejor derbi de los últimos tiempos».

Casillas hizo un ejercicio de caballerosidad y reconoció el «fútbol exquisito» de sus rivales azulgranas. Incluso les deseó suerte en la eliminatoria de semifinales de la Liga de Campeones ante el Chelsea inglés. Y destacó por encima de todos a su compañero en la selección española, Xavi Hernández.

Mientras el Barcelona se desgasta en Europa y con la final de la Copa del Rey el 13 de mayo, el Real Madrid sueña con vencer en su estadio el sábado y situarse a un solo punto en la recta final.

Xavi, sorprendido

A Xavi le «sorprenden» algunas portadas de los diarios deportivos de Madrid y sus arengas triunfalistas.

«Ningún futbolista del Madrid ha faltado al respeto a nuestro equipo o a la entidad. Otra cosa son las portadas y los aficionados, pero eso se debe entender. Ellos tienen que vender periódicos y sacar positividad de algún sitio», reflexionó.

«Es lógico el entusiasmo de la afición, pero hay que ser prudentes. Aunque ganemos, ellos seguirán líderes», apuntó Casillas, que espera que el Barcelona acuse mentalmente un calendario tan exigente.