Villa y Mata amargan la tarde al Sporting

E. L.

DEPORTES

Los asturianos Mata y Villa amargaron la tarde al Sporting y dieron tres puntos al Valencia, que accede al cuarto puesto y se mantiene en la lucha por meterse en la Liga de Campeones, mientras que los gijoneses ven como se acercan cada vez más a las posiciones de descenso.

El Sporting afrontaba este partido con la pequeña tranquilidad que suponía saber que el Recreativo había perdido en Barcelona y por lo tanto fuera cual fuese el resultado ante el Valencia tendría al menos una cómoda ventaja respecto a las posiciones de descenso. Silva aprovechó la primera indecisión local para hacerse con el balón al borde del área y, tras buscar un mejor ángulo, disparar ajustado al poste derecho fuera del alcance del guardameta rojiblanco. El gol enrabietó a los locales que volvieron a poner cerco a la portería de César. Fueron los mejores minutos locales.

En el minuto 33, Albiol agarró a Carmelo cuando este se disponía a disparar en lo que Fernández Borbalán interpretó como penalti. Los rojiblancos reclamaron insistentemente tarjeta que hubiera sido la segunda del defensa valencianista pero el árbitro se limitó a señalar la falta máxima, que transformó Barral de tiro raso y flojo, pero que despistó totalmente a César.

El gol, además del empate, supuso que Barral pasase a la pequeña historia del Sporting como autor del gol mil en El Molinón en Primera división.

Antes del descanso Pablo Hernández centró un balón que Lafuente no acertó a despejar con contundencia creando una ocasión de peligro con la que finalizó la primera parte.

Mata y Villa estuvieron controlados en la primera parte, pero se convirtieron en los protagonistas de la jugada que supuso el 1-2 cuando se llevaban diez minutos de la reanudación. El primero encaró a Sastre, que cometió un inocente penalti que Villa no perdonó y tampoco celebró.

En medio del nerviosismo local, Bilic remató de cabeza fuera del alcance de César. Emery fue a por el partido al dar entrada a Joaquín, pero fue Mata el que resolvió en una jugada en la que los rojiblancos se quedaron protestando una falta que el colegiado no señaló, de lo que se aprovechó el ovetense para batir a Lafuente en medio de las protestas del público y dejar al Sporting en una posición peligrosa.