El Emperador busca consuelo en su favela natal

Diana Renée

DEPORTES

Muchos jugadores que conquistaron la fama y la riqueza gracias al fútbol tratan de olvidar los días de miseria y dan la espalda a amigos de infancia. Pero, para el delantero brasileño Adriano, la cosa es al revés: cuando está en depresión, vuelve a la favela donde nació para buscar consuelo. Eso fue lo que pasó la semana pasada, cuando el Emperador no se presentó con su equipo, el Inter de Milán, para permanecer por tres días en la favela Vila Cruzeiro, en Río de Janeiro, para intentar recuperar su paz de espíritu.

La presencia de Adriano en la violenta comunidad de la zona norte de Río, controlada por narcos de la organización Comando Rojo, no era un secreto para la policía carioca que, sin embargo, optó por no interferir.

«Adriano es un ídolo en esa comunidad y es una referencia para todos. Sabemos que él estaba triste a raíz de un problema sentimental y fue allá para buscar consuelo», dijo el jefe de la Delegación Antisecuestro de la policía de Río, Marcos Reimao.

Según Reimao, durante las 72 horas en que permaneció en la comunidad donde nació, Adriano sostuvo contactos con el jefe del narcotráfico local, Paulo Rogerio de Souza Paz, Mica , y estuvo en una fiesta con música funk en la que participaron delincuentes armados.

Sin embargo, aseguró que eso no significa que el jugador tenga nexos con drogas. Según el policía, esos delincuentes son amigos de infancia de Adriano que después se dedicaron a actividades criminales.

«Aunque su conducta no llega a ser una maravilla, se merece nuestro respeto. No tenemos nada que pruebe el uso de drogas. Adriano jugó por nuestro país, ya se le realizó varias pruebas antidopaje y se merece nuestro respeto», enfatizó Reimao. La razón de la tristeza de Adriano tiene nombre y apellido: Joana Machado, que lo abandonó recientemente, «cansada» por el esfuerzo de sacar al jugador de sus crisis.

«El fútbol ya no es un placer para él. No se siente feliz con su vida, y solo se siente como un Emperador cuando está descalzo, divirtiéndose con sus amigos en Vila Cruzeiro», afirmó Machado, quien aseguró, sin embargo, que el uso de drogas no forma parte de la lista de problemas de su ex novio.

«Yo no soy inocente, y me daría cuenta si estuviera usando drogas. La única droga que le gusta es la cerveza. Adriano está muy perdido. Necesita recuperarse, pero yo ya no tengo fuerzas para cuidarlo», afirmó la muchacha de 28 años.

Tras su nueva crisis, el futuro de Adriano es incierto. El agente del delantero, el ex portero brasileño Gilmar Rinaldi, informó que el Emperador está ahora en casa de su madre, donde permanecerá por una semana más, y después volverá a Italia para explicarse ante la comisión técnica comandada por Mourinho.

En sus declaraciones hasta ahora sobre el caso Adriano, el entrenador luso no ha dado muestras de enojo: «Todos hemos comprendido de qué se trata. No es un chiste, no es indisciplina».