La remontada acabó en manita

DEPORTES

El Dépor persigue los puestos de Liga de Campeones tras un partido en el que rompió sus propias estadísticas. Y, de paso, se cargó sus sambenitos. Se le achacaban una supuesta fragilidad mental para sobreponerse a los goles del rival. No había remontado un solo partido en esta Liga. Además, su escaso acierto anotador (es uno de los equipos con menos goles a favor del campeonato) también mantenía a sus delanteros bajo sospecha. Hasta ayer, cuando los coruñeses aniquilaron sus puntos débiles en solo noventa minutos.

Hacía casi un año que no remontaban un partido. La última vez ocurrió el 30 de marzo del 2008, cuando el Dépor respondió con tres goles al tanto inicial del Murcia. Xisco, que en verano emigró al Newcastle inglés, se dio un homenaje en aquella ocasión. En cambio, ayer la avalancha goleadora fue coral, pues tuvo como protagonistas a cuatro futbolistas diferentes.

El recién recuperado Riki, en dos ocasiones, Juan Rodríguez, Lafita y Verdú plasmaron el mejor acierto anotador de los deportivistas desde que Irureta abandonó A Coruña. De la mano de Caparrós nunca había marcado cinco tantos en Liga. Un guarismo que regresó a Riazor en la segunda temporada de Lotina.

En casi cinco años el conjunto blanquiazul no había vuelto a endosar una manita a sus rivales. Fue en la temporada 2003-04: en octubre acribillaron al Atlético de Madrid en Riazor por 5-1. Solo Sergio y Valerón repitieron ayer respecto a aquel equipo. Marcaron Fran, Aguilera (en propia puerta), Sergio, Pandiani y Scaloni. Pocos meses después, en enero, llegó la recordada manita al Celta en Balaídos (0-5), incluido un hat trick de Víctor.

Además, el festival goleador de ayer le mantiene en la sexta plaza, donde el Dépor solo se había asentado en otras tres ocasiones: al término de la décima jornada, de la decimoséptima y de la vigesimoprimera. En realidad, no se ha despegado de los puestos del sexto al octavo desde la décima jornada. Toda una señal de que Europa está al alcance de la mano.