Un equipo que tiene a Messi, Eto'o y Henry en sus filas es muy difícil que no imponga su calidad. Esa es la conclusión que se puede extraer del encuentro en el Camp Nou. El Numancia creó muchos problemas al Barça, pero sin embargo acabó perdiendo 4-1, un resultado incluso corto pese a que todos los goles llegaron en la segunda parte de la mano del tridente mágico azulgrana.
Entre los tres suman 45 goles en la Liga. Son imparables. Pep Guardiola expresó en la previa su máximo respeto hacia el Numancia, el único equipo que había ganado al Barça en la primera vuelta. Incluso vaticinó «sufrimiento hasta el final». También alabó a Sergio Kresic, un técnico que solo había perdido en una de sus cuatro visitas al Camp Nou.
El planteamiento ultradefensivo sobre el papel del Numancia se confirmó en el campo con un matiz: en ocasiones también se desplegó en ataque con varios jugadores, como sucedió en el minuto 18 cuando Pérez Lasa anuló un gol de cabeza de Del Pino por falta a Iniesta en el salto. Hasta entonces el Barça solo se había acercado con un centro de Alves que el viento envenenó y mandó al larguero.
Estaba claro que el líder lo iba a pasar mal. Guardiola volvía a tener razón. El Barça intentó penetrar en la tela de araña soriana con la velocidad de Messi, pero cuando el disparo parecía claro siempre surgía una pierna salvadora. Y cuando los defensas no llegaron, Juan Pablo estuvo listo ante un balón picado de Iniesta, mientras que Xavi y Piqué dispararon fuera en posición inmejorable.
Guardiola había alineado su centro del campo más ofensivo para superar la muralla, con Xavi e Iniesta juntos y Touré de pivote. Era el mismo equipo (salvo el cambio de Piqué por el lesionado Márquez) que perdió en la primera jornada en Soria. Y el partido se pareció mucho en la primera parte: fútbol embarullado, ocasiones desaprovechadas del Barça y contragolpes amenazadores del Numancia.
Fiesta de goles
La decoración cambió de golpe en la segunda parte. Iniesta comenzó a carburar y creó dos claras ocasiones de gol en los primeros minutos que sus compañeros esta vez no perdonaron. En la primera de ellas se asoció con Dani Alves, quien no dio el balón por perdido hasta hacerlo llegar a Messi. El argentino, en boca de gol y en posible posición ilegal, definió con extraordinaria calidad con un toque suave con la zurda.
Sin tiempo para reaccionar, otro gran pase de Iniesta en profundidad a Eto'o fue culminado por el Pichichi de la Liga (19) con menos calidad que Messi, pero con la misma puntería. 2-0 en un abrir y cerrar de ojos. El Numancia volvió a meterse en el partido con un extraordinario lanzamiento de falta de Barkero y durante una fase del choque tocó el balón con calidad y puso en algunos apuros al Barça, pero Messi puso la directa para regalar el 3-1 a Henry y marcar el 4-1 en dos jugadas marca de la casa.
Los sorianos perdieron a Palacios por expulsión a diez minutos del final y el Barça se quedó a dos goles de los 5.000 porque el larguero y Juan Pablo impidieron dos goles más de Messi
El Barcelona aumenta su renta goleadora a 63. Pero no solo eso. Además, los de Pep Guardiola han estrellado 19 balones a los palos. Pura dinamita.