La pizarra hace más lider al Liverpool

DEPORTES

Para cuando Gerrard marcó su primer gol, en el minuto 31, el Liverpool ya había tirado ocho veces a puerta -siete entre los tres palos- y Given, el portero del Newcastle, era la estrella del partido. N'Zogbia, francés de las urracas, también había tenido tiempo de sacar un balón sobre la línea. Ni ese tanto salvado, ni otro idéntico minutos después, le libraron de los pitos de su afición, tras anunciar esta semana que quiere dejar el equipo.

Visto lo que ocurrió ayer en St James Park, lo estraño es que alguien quiera seguir jugando para un conjunto que a duras penas remonta su desastroso inicio de temporada. Como dijo el capitán de los reds al final del encuentro, «fueron cinco pero pudieron haber sido muchos más». Y no le faltaba razón: solo entraron uno de cada tres tiros a puerta (15) y ocho más se fueron directamente por la línea de fondo.

Leiva falló dos goles cantados y Hyypia otro, antes de anotar el suyo (minuto 36) al adelantarse en un corner a Coloccini, que ayer sacó entrada para ver fútbol en primera línea y se olvido de que él también jugaba. Cada saque de esquina (y hubo nueve) se convirtió en un suplicio para los locales, que recibieron remates en el primer palo, en el segundo y desde el punto de penalti. Benítez exprimió su pizarra.

Sorprendió con la alineación. Blindó el centro del campo con dos recuperadores (Mascherano y Leiva), dio libertad a Gerrard y dejó en el banco a un Robbie Keane en racha. Cuando el Newcastle reaccionó, recortando distancias en su único tiro a puerta en la primera mitad y cambiando el esquema tras el descanso, el técnico madrileño dio entrada a Alonso y la máquina del líder siguió funcionando.

Babel hizo el tercero en otro córner, en el que cinco defensas de los urracas y el portero no bastaron para despejar un balón que pasó muchísimos segundos a un palmo de la portería. El cuarto fue cosa del capitán, que aprovechó un pase perfecto de Leiva y el trote de paseo de Coloccini para resolver ante Given y el quinto llegó en un penalti absurdo (como el equipo que lo parió) lanzado por Xabi.

Benítez, al que se le está poniendo cara y barriga de inglés, sonreía en la grada. Vista la suerte del Liverpool tras su operación -empate con el Arsenal fuera y goleada al Bolton-, el técnico prefirió demorar su regreso al banquillo y siguio dando instrucciones por teléfono al entrenador de porteros, el castellonense Xavi Valero.

Dos puntos menos en el 90

A la alegría del entrenador madrileño, ayudó el empate del Chelsea en el derbi de barrio londinense con el Fulham. Los dos goles de Lampard fueron neutralizados por Dempsey, cuyos tantos abrieron y cerraron el partido, en los minutos 10 y 90. Los de Scolari quedan así a tres puntos del Liverpool.