Un gran susto después de la goleada

Ramón Orosa

DEPORTES

El Athletic Club se ha impulsado tanto en el aspecto anímico como en el clasificatorio con un claro triunfo (3-0) ante el Sporting de Gijón en un partido que sentenció ya en la primera parte y en el que pudo haber goleado en la segunda.

Fernando Llorente, al transformar un nuevo penalti del que fue objeto, abrió el marcador a los cinco minutos, e Iraola y David López, éste en una jugada de clase, dejaron el choque decidido a la media hora de encuentro.

Con este resultado, el Athletic gana dos posiciones en la tabla, se coloca decimocuarto y deja el descenso a tres puntos. Al Sporting, el resto de marcadores de la jornada le permiten mantenerse como estaba: duodécimo y con cinco puntos sobre el descenso.

Pero, como posteriormente diría el técnico local, Joaquín Caparrós, la alegría no fue completa toda la jornada. Uno de sus jugadores, Carlos Gurpegui sufrió un fuerte encontronazo con el portero del Sporting Iván Cuéllar. El jugador tuvo que ser trasladado a una clínica bilbaína para permanecer en observación con una posible fractura nasal. Gurpegui sufrió una «leve pérdida» de conocimiento sufrida después de chocar con Cuéllar quien, como el navarro, abandonó San Mamés en camilla después de recibir «un fuerte traumatismo» en la cara. El portero sufre un «golpe muy fuerte en el peroné» y será sometido hoy en Gijón a pruebas médicas complementarias para descartar una posible fractura ósea. Ambos jugadores chocaron en un balón colgado al área visitante a punto de finalizar el partido.

Rápida sentencia

Fue el apunte negativo de un partido de fútbol sentenciado muy pronto. Llorente batió a Cuéllar desde los once metros con un tiro blando que entró por el centro de la portería. Se le puso de cara el encuentro al conjunto bilbaíno, que no esperó demasiado para aumentar las diferencias. Lo hizo tras otro córner en el que intervinieron hasta tres jugadores locales. Lo tocó primero Llorente, lo continuó Ion Vélez evitando que el balón se marchase fuera y lo remachó Iraola en el área pequeña.

En esa dinámica, el conjunto local marcó su tercer gol en su tercera gran oportunidad, una jugada de pura clase a la media hora de partido. La que tuvo Yeste para colocarle el balón a David López en su incorporación al área por la izquierda, y la del riojano para empalmar de volea cruzando el remate.