Hasta este mediodía no habrá convocatoria en el Ciudad de Santiago, pero es seguro que Luisito se verá obligado a modificar el once inicial de la pasada jornada. Pierde por sanción a Gonzalo, el jugador que se ha hecho con la batuta del equipo en la zona de creación. Y los futbolistas que tienen su demarcación natural en la línea media, por delante de la defensa, arrastran problemas físicos de diversa índole que los convierten en duda.
Ni siquiera está descartado que pueda entrar en la convocatoria el veterano capitán, Rico, después del accidente laboral que le produjo un corte en un dedo. Tiene el alta médica y, con una protección en la zona dañada, estaría en condiciones de saltar a la cancha si así lo estimase el entrenador.
Julen, optimista
La de ayer fue una sesión de trabajo muy suave, dedicada en su mayor parte a baño y masaje. Julen, que es la gran duda que se le presenta a Luisito, estuvo con el grupo y parece bastante recuperado.
Álvarez Tomé también se verá obligado a modificar el once inicial. Pierde a Senel, el ariete que cierra el dibujo rojiblanco en la punta. Lo más probable es que lo sustituya el vasco Aritz.
El técnico local, que está sancionado y no se podrá sentar en el banquillo, esperará hasta última hora para escoger a los dos jugadores de banda que actúan por delante de los laterales. Maneja tres alternativas para esos dos puestos: Iker Alegre, Willy y Limones. En los entrenamientos de la semana ha probado varias opciones.
El conjunto verdiblanco realizará hoy un último entrenamiento y se desplazará en autobús hasta Zamora a primera hora de la tarde.
Encara un complicado tramo en el calendario, ante rivales de la zona alta. Después de jugar en el Ruta de la Plata recibirá al Lemona y viajará a Sestao. Los dos equipos vascos están actualmente en la zona noble.
A continuación visitará San Lázaro el filial de la Real Sociedad, un equipo imprevisible. Y de nuevo se empina el calendario. El Ciudad viajará a Guijuelo (un equipo que está rindiendo por debajo de lo esperado a tenor de su esfuerzo inversor) y recibirá a la Ponferradina, uno de los cocos del grupo.
Después el colectivo de Luisito tendrá tres derbis seguidos: en Vigo, frente al filial del Celta; en casa, ante el Pontevedra; y a domicilio, contra el Deportivo B. Y cerrará el año midiendo fuerzas con otro filial, el del Racing de Santander.
A pesar del extraordinario arranque de temporada, el colectivo santiagués no quiere lanzar las campanas al vuelo y nadie habla de otro objetivo que no sea la permanencia. Con esa filosofía viaja a Zamora.