La crisis atenaza al próximo rival del Dépor, por el que puja un empresario inglés, ?que ha tenido que desprenderse de figuras como Ibagaza, Güiza o Jonás Gutiérrez
20 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis del fútbol se ensaña con el Real Mallorca, que llegará a Riazor mañana (17 horas, p.?p.?v.) en uno de los momentos más difíciles de su historia. La crisis del fútbol, y la del ladrillo, porque la ola de procesos concursales que fagocita constructoras españolas desde hace un año engulle también al club balear.
Su presidente, Vicente Grande, presentó este verano concurso voluntario para las 14 empresas que integran el Grupo Drac, de su propiedad, que es una de las constructoras más importantes de Mallorca y que arrastra un pasivo de 600 millones de euros. Una de las sociedades de Drac es Binipuntiró, en la que figuran el 93% de las acciones del Real Mallorca, las que controla Grande. Por tanto, Binipuntiró, que depende ahora de un juez y una administración concursal, es la verdadera propietaria del club.
Este verano, con el concurso ya en marcha, el empresario británico Paul Davidson, apodado en Inglaterra El Fontanero y que vende oleoductos a los países árabes, realizó al club una oferta para comprar ese paquete accionarial del 93% a cambio de unos 40 millones de euros. El Mallorca trasladó ese saldo a la administración concursal, que tiene hasta el 15 de octubre para aceptarlo o rechazarlo. ¿Qué saca Davidson de todo esto? Facilidades para instalar en la isla una planta de reciclaje de plástico para sus labores de fontanería .
También Red Bull
Con el Mallorca en venta aparecieron otros lobos en busca de Caperucita . El último, el presidente de Red Bull, Dietrich Mateschitz. Pero el multimillonario austríaco, que amenazaba con cambiar el nombre y el escudo de la entidad, confirmó ayer que se retiraba de la subasta por los depauperados restos del club, aunque muchos apuntan en la isla a una simple maniobra de distracción. En la lista de candidatos aparecen también un inversor ruso y varios árabes.
La afición arde en ira desde que comenzó el proceso concursal, y el primer candidato para avivar la hoguera es el propio Vicente Grande, abroncado durante la presentación del equipo y que no se atrevió a ver el partido desde el palco de Son Moix la pasada jornada, el Mallorca-Osasuna.
En general, los socios aceptan la venta de las acciones del club porque entienden que es la única vía para que no desaparezca, pero se rebelan contra la entrada de capital extranjero, un asunto especialmente sensible en la isla.
Quejas de Manzano
La crisis es de tal envergadura que ha incidido de lleno en el plano deportivo. El entrenador, Gregorio Manzano, acaba de pedir explicaciones públicas a la directiva sobre la venta del Mallorca. «Debemos saber a qué atenernos y centrar a partir de ahora todos los esfuerzos en la Liga. Hay que estar unidos, pero necesitamos saber cuál es la situación real del club», espetó en rueda de prensa.
No era su primer desencuentro con la directiva. El técnico amenazó con dimitir tras el cierre del mercado de fichajes al comprobar la profunda descapitalización del equipo, con la salida de pesos pesados como Ibagaza, Güiza, Jonás Gutiérrez, Fernando Navarro, Borja o Basinas.
Además, los refuerzos que se fueron incorporando no cubrían, según el técnico, la pérdida de nivel futbolístico, aunque al Mallorca han llegado jugadores prometedores como Ayoze, Cléber Santana o Jurado, tal vez con el delantero Aduriz y el sevillista Martí como fichajes de mayor relumbrón.