El técnico tuvo que rectificar un esquema que hacía aguas ante un rival que se aprovechó de los espacios
DEPORTES
Mal partido del Deportivo con graves errores individuales y tácticos. Comenzó con un 5-2-2-1 y terminó con un 4-2-3-1 por necesidades del guión.
Desajustes iniciales
El Brann estudió a Lotina. Entró por bandas (buscando a Guardado) y disparó desde media distancia, evitando la línea de cinco defensas. Se hizo con el partido imprimiendo más velocidad y agresividad a su fútbol.
Centrales y mediocentros, mal
El eje de la defensa no iniciaba los ataques y el Brann ahogó con su presión a los mediocentros, que ni robaban ni desahogaban. Solo Valerón, con un pase en profundidad, dio con la clave: aprovechar los espacios. Eso mismo pensaron los nórdicos para provocar el penalti de Colotto (aunque el claro agarrón fue fuera del área). A partir de ahí, un chorreo constante con buen manejo del balón, contraataques y ocasiones de gol por parte del Brann.
Respuesta a balón parado
El Dépor tomó aire en un par de ocasiones a balón parado ante un portero que no se atrevía a salir de puños y una defensa que, paradójicamente, erraba por alto. Guardado se echó arriba, pero no pudo alejar al Brann.
Contragolpes inteligentes
El rival se entregó al contragolpe porque se dio cuenta de que el Dépor defendía mal los córneres a favor y además los centrales no cubrían el campo, replegándose demasiado.
El segundo gol, de libro
De tanto recular en las contras, llegó el segundo gol con amplio espacio para que el delantero rival acomodase su disparo. También erró Aranzubia.
Tras el descanso, igual
Más pases interiores del Brann, que llegó a combinar en el área sin que ningún deportivista apoyase. La entrada de Bodipo por Bravo mantuvo el dibujo. La de Filipe por Colotto recupera el 4-2-3-1 con Guardado de interior, una rectificación en toda regla.
Otra cara
El Dépor llegó más y el Brann dispuso de menos espacios. El duelo terminó equilibrado.