Bolt convierte sus oros en «plata»

José Antonio Diego

DEPORTES

El velocista ha ingresado 350.000 euros en solo diez días, más dinero que el recaudado en toda su carrera antes de los Juegos

02 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El atleta jamaicano Usain Bolt ha comenzado a rentabilizar sus tres medallas de oro olímpicas conseguidas en Pekín acompañadas de sendos récords mundiales, y desde que adquirió su nuevo estatus de gran figura del atletismo mundial ha ingresado más dinero que en toda su carrera anterior.

El nuevo rey de la velocidad se ha dado un baño de popularidad en Europa a su regreso de la capital china, pero su representante ha conseguido además elevar su cotización hasta el punto de proporcionarle en solo diez días una pequeña fortuna que se calcula en 350.000 euros.

Patrick Magyar, patrón de la Weltklasse de Zúrich en la que participó el jamaicano el pasado viernes, aseguró que jamás había visto tanta atención mediática dirigida a un atleta, ni siquiera en los tiempos de Carl Lewis.

De hecho, las 26.000 entradas para la reunión de Zúrich quedaron agotadas una semana antes de que Bolt se apostara, en el estadio Letzigrund, por primera vez en unos tacos de salida desde su triple explosión pequinesa.

Asimismo, la contratación de Bolt se ha encarecido tanto que los organizadores de los mítines carecen de presupuesto para enfrentarlo a los otros grandes de la velocidad. En Zúrich no estuvieron ni su compatriota Asafa Powell ni el norteamericano Tyson Gay, y hoy en Lausana Powell correrá los 100 metros, pero Bolt regresará al doble hectómetro.

El periplo europeo de Bolt, que lo llevará de Zúrich a Lausana y de allí a Bruselas, le rendirá beneficios que alcanzarán los 350.000 euros, según fuentes cercanas a los organizadores.

En Zúrich, además del fijo de salida, Bolt ingresó 10.000 dólares como campeón olímpico y otros 16.000 por ganar la carrera de 100 metros. Magyar no quiso publicar las cifras exactas pero aseguró que jamás un atleta había cobrado tanto por competir, ni siquiera Carl Lewis, cuya tarifa ascendía a 100.000 dólares en sus buenos tiempos.

La quincena posolímpica de Bolt se traducirá en un importante incremento del saldo de su cuenta corriente, y eso que en la cita suiza, pese a que su cotización se había disparado, tenía contrato anterior a los Juegos de Pekín.

Aumento de su popularidad

Junto al aluvión de ingresos, Bolt ha empezado a experimentar la enorme popularidad que le han dado en Europa sus éxitos olímpicos.

El vestíbulo del hotel que alojaba a los atletas en Zúrich se colapsó la noche del viernes pasado. Los aficionados, que habían abarrotado las gradas del estadio Letzigrund, se acercaron para ver de cerca a sus ídolos.

Bolt atendió amablemente las interminables peticiones de autógrafos antes de retirarse a su habitación. Al día siguiente tenía que madrugar para tomar el vuelo que lo trasladaría a Lausana, la siguiente etapa de su gira europea.

Al astro jamaicano no le ha dado tiempo, todavía, de aprender los trucos de los atletas veteranos para matar el tiempo en los hoteles durante las giras por Europa. Ni siquiera dispone de ordenador personal, como casi todos sus colegas, y por tanto no puede pasar frente a la pantalla horas y horas, como hacen los atletas ya curtidos.