Los laboratorios Roche insertaron una molécula en su nueva epo para que fuera detectada en los test antidopaje

Agencias

DEPORTES

El presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA), el australiano John Fahey, reveló a la radio de su país SBS que existe un «arma clave» para luchar contra el uso de drogas utilizadas para mejorar el rendimiento físico de los atletas en los Juegos Olímpicos de Pekín. Este sistema novedoso consiste en una molécula insertada dentro de las sustancias prohibidas que fue utilizada, por ejemplo, para detectar la epo de tercera generación consumida por el ciclista Riccardo Riccò durante el presente Tour de Francia.

El control positivo del corredor italiano fue confirmado después por la Agencia Francesa Antidopaje, hecho que se consideró como un triunfo en la campaña contra el consumo de sustancias prohibidas dentro del deporte.

El presidente de WADA manifestó ayer que cuando los laboratorios Roche desarrollaron la mircera, epo de tercera generación con una acción más prolongada, introdujeron en la fórmula del compuesto una molécula para permitir que las autoridades deportivas detectaran el uso ilegal de las drogas en los controles antidopaje.

La mircera es un medicamento que se administra a los pacientes con determinados problemas renales. Su ritmo de liberación para la creación de glóbulos rojos es más lento. Para los pacientes, eso implica recibir menos inyecciones, incluso solo una vez al mes. Además, en principio su uso supone menos costos de salud para los hospitales.

Pero existía una especie de mito, un rumor que aseguraba que la mircera era indetectable en los test y que podría ser la panacea para los deportistas tramposos.

Sin revelar detalles

El positivo de Riccò acabó con el mito. «No puedo revelar los detalles de cómo fue hallada», señaló Fahey. «En el desarrollo de esta sustancia particular hubo una cooperación muy cercana entre WADA y Roche Pharmaceuticals para insertar la molécula en dicho producto con mucha anticipación para detectarla en los controles antidopaje». Fahey expresó que el trabajo conjunto con compañías farmacéuticas como Roche y su organismo es el camino correcto para mejorar la lucha contra el dopaje en el deporte.

Por otra parte, el máximo responsable de la WADA vaticinó que los Juegos Olímpicos de Pekín serán los más limpios en muchos años. «Estamos totalmente comprometidos con el objetivo de descubrir y perseguir a aquellos que hagan trampas con drogas en el deporte», concluyó Fahey.