«Clemente, valiente y buen técnico»

DEPORTES

Lopo, un fijo en la zaga del Dépor, también lo fue para el ahora entrenador del Murcia en su etapa espanyolista y lo retrata con valor, sentido del humor y grandes aptitudes

26 mar 2008 . Actualizado a las 12:23 h.

El ex seleccionador español, Javier Clemente, entrenó al Espanyol en tres ocasiones. La última, desde el 22 de diciembre del año 2002 al 2 de noviembre del siguiente año. Llegó a apagar el fuego que se había declarado con Ramón Moya en el banquillo perico. El club lo presentó como «el revulsivo necesario para salvar al equipo del descenso» y pidió prudencia a sus críticos, dada la controversia que genera el vasco en su entorno. Clemente salvó al Espanyol y legó un vestuario unido.

El actual entrenador del Murcia, próximo rival del Deportivo, confió en un eje sostenido desde el centro de la defensa por el ahora deportivista Alberto Lopo. El catalán fue titular el día de la lotería del 2002 y también en la despedida de Clemente un año más tarde, víctima de los resultados. Lopo lo jugó todo con el de Baracaldo al mando. Lo conoce bien y sale en su defensa. «Tenía las ideas muy claras. Al llegar, hizo sus cuentas en el vestuario y dijo: "Es lo que hay". Al final tuvo razón: el equipo se salvó», recuerda Lopo. Derriba mitos acerca del carácter del vasco («En el fondo es un cachondo») pero confirma que no le tiembla la mano a la hora de dirigir un grupo. «Sabe diferenciar cuándo hay que estar en serio y cuándo hay que estar en broma. Igual en el medio de un entrenamiento te pegaba un berrido, para que no te durmieras, pero no es de dar voces. Te explicaba las cosas tranquilo», dice al comparar con anteriores etapas vividas en el Deportivo.

Lopo destaca, sobre todo, la maña que se da el vasco en psicología deportiva de grupo, cuando la tensión provocada por el descenso es máxima. «Sabe llevar muy bien a los futbolistas, se pone en nuestra piel. Es como si supiera lo que pensamos. Él, para eso, es un fenómeno. A veces piensas cómo le podían dar tantos palos, si siempre iba a muerte con el vestuario», reflexiona.

La reincidencia de Clemente por entrenar equipos dirigidos hacia la Segunda División (Athletic, Espanyol, Real Sociedad, Betis y Tenerife) es digna de análisis. «No sé si le atraen los retos de los equipos en peligro, pero lo que está claro es que no hay muchos entrenadores con el valor de meterse en situaciones así. Y sale airoso en muchas de ellas. Le gusta dar la cara si ve que un equipo puede salvarse», adivina Lopo.

En cuanto al método de trabajo, el central del Dépor recuerda que el vasco gustaba más de la pelota que de la paliza y destaca la aplastante obviedad de su consigna táctica preferida: «Siempre nos decía que cada jugador tiene que hacer solo lo que sabe hacer. El delantero, a meter goles. Y el defensa, a despejar el balón. Nada de hacer recortes... eso sí, como hicieras algún regate y la liaras, entonces sí que te metía caña». Con Clemente, Lopo jugó por primera vez acompañado de dos centrales más.

«Si nosotros nos salvamos, me gustaría que el Murcia se salve. Por Clemente», concluye tajante .