«Hay que asumir igual la presión con veinte años o con treinta»

DEPORTES

Asume su papel con autocrítica, pero se siente capacitado para triunfar en Primera

07 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Tras el guantazo de Munúa, Fabricio (Las Palmas, 1987) era el as en la manga de Lotina. Si los guardametas son locos sueltos, la serenidad que transmite este veinteañero fuera del campo contradice el axioma del área chica.

-Su vida ha dado un vuelco.

-No es lo mismo jugar en Segunda B que en Primera, pero sigo teniendo la misma mentalidad que cuando estaba en el Fabril. Tengo que ser humilde, autocrítico cuando fallo. Y el balance es positivo, en cuanto al equipo, porque era necesario ganar a esos rivales directos. -El partido de Valladolid tuvo un efecto anímico aplastante. -Sí, porque nosotros seguimos siendo los mismos. Necesitábamos un puntito más de motivación y nos lo dio la afición y el Flaco (Valerón). Sacamos fuerzas de donde no había, nos concentramos más... Eso nos fallaba en los partidos anteriores, la falta de concentración. Sacamos el amor propio y dimos una alegría a la afición, al míster y a nosotros mismos. -En su inicio, fue usted autocrítico hasta la condena. Para martirizarse así, hubiera sido mejor que fuese mediocentro. -El puesto de portero tiene más riesgo, hay más presión. Cuando fallas te puede costar un gol. -La presión, a su edad, no es nada recomendable. -Pues hay que asumirla igual con veinte años que con treinta. Hay ser responsable. -¿Le corrigen los técnicos? -Me dicen que puedo fallar más porque hay un salto de calidad en la competición. Pero también que tengo que seguir así como lo hago y mejorar. Todo se mejora entrenando, pero si no estás bien anímicamente, por mucho que quieras, no puedes. Y eso se adquiere con experiencia. Debo mejorar al colocar los balones, al orientar al equipo, ordenarlo... -Si Lotina cumple y usted juega hasta el final de Liga, ¿sería un golpe regresar al Fabril? -No lo sé. Eso es lo que tendría que decidir el club. De momento, tengo que demostrar que el entrenador me puede dar todos esos partidos. Y si me los da, estaría muy agradecido. -¿Se seguiría sintiendo jugador del filial? -Media temporada es bastante, pero hay que ser humilde y saber que te han dado la oportunidad por cómo se han dado las cosas, que si no, tendría que seguir jugando en el filial. Y si tengo que volver, no pasa nada. A cumplir como el que más. -¿Si no hubiese existido el problema Munúa-Aouate cree que nunca hubiese jugado? -Sería mucho más difícil debutar, porque es muy complicado hacer debutar a un portero. -¿Pensaba que ya le estaba llegando su momento? -No, no. Nunca me imaginé que iba a jugar en el Deportivo tan pronto, y menos de la forma en que ha sucedido. -¿Entendería que Lotina devuelva la titularidad a otro? -Claro que sí. Él es el que decide. Él lleva la capitanía en el barco y manda. Si dice que tengo que ir al filial, pues bajo. -¿Cómo lleva el corregir a jugadores internacionales? -Pues igual que cuando colocaba a Chapi, Piscu, Juanan o quien fuese del filial. Hay que llamarles la atención cuando hay que hacerlo y no pasa nada. Ahí no hay nombres, porque si no, no los colocarías nunca ni tendrías el mando que tiene que tener un portero. -¿Es más fácil defender una portería con cinco defensas? -No sé si es más fácil o no. Estamos más arropados y da más confianza. Pero fue todo el mentalizarse que podemos. Nos hemos adaptado bien al sistema. -Y si se lesiona un central y se decide cambiar de sistema, ¿se perdió la motivación? -No creo. Hemos ganado y se nos dio bien. No hay por qué cambiarlo. Pero si decide hacerlo, responderíamos igual de bien. Estamos en una dinámica positiva. Estamos con confianza y fe en nosotros. Responderíamos a cualquier cambio de sistema. Es más, desde mi punto de vista, el sistema no fue un factor decisivo, estaba todo en nuestras cabezas. Podíamos sacarlo adelante. -Se apuntaron soluciones para todos los gustos, hasta despedir al entrenador. -Antes había un ambiente negativo porque perdíamos. Y ahora, aunque saliesen las cosas mal, creo que seguiríamos con fe. Estamos capacitados para sacar esto adelante.