España tendrá en Perú un rival con muy bajo ránking

José María Guimaraens

DEPORTES

No sería admisible una eliminatoria competida entre Perú y España, de octavos de final de la Copa Davis 2008, porque la diferencia entre una y otra selección resulta abismal, incluso considerando las notables bajas en el conjunto hispano de los Nadal, Moyá, Ferrero y David Ferrer.

Perú comparecerá el viernes en el Jockey Club de Lima con un conjunto de bajo corte. Solamente Luis Horna (76) cuenta en el cotarro internacional. En el 2006 ganó los torneos de Acapulco y Viña del Mar, y nada más. Esta temporada perdió ante Agustín Calleri en la primera ronda de Australia y con Carlos Berlocq en la primera vuelta de Viña del Mar.

Horna se mueve bien sobre tierra batida y jugará ante sus paisanos limeños con la lógica tensión y responsabilidad. Por lo pronto tiene una cierta experiencia, no así sus compañeros de equipo, que flojean demasiado y sobre los cuales la selección española debe plasmar una victoria amplia que no deje lugar a dudas.

Flojos adversarios

El número 2 peruano se llama Iván Miranda y es el 292 del mundo. Este año solo disputó la primera ronda en el challenger de Miami y perdió frente al brasileño Rogerio Dutra.

Matías Silva es el número 3 de Perú y ocupa el puesto 653 de la clasificación mundial. Su actividad en lo que va de año es corta, cortísima, con un solo partido disputado en el Futures de Colombia, donde perdió a las primeras de cambio con el brasileño Joao Souza por 6-4 y 6-1.

Con ser decepcionante el ránking de Miranda y Silva, resulta mucho peor el del cuarto jugador peruano, Mauricio Echazo, que figura esta semana en el puesto 1.128. El tenista encaró dos torneos Future. En El Salvador perdió en segunda ronda con el estadounidense Michael McClune y en Guatemala su derrota se produjo ante otro estadounidense, Nicholas Monroe.

Luis Horna, número uno

El capitán del equipo peruano, Jaime Yzaga, no tiene dificultades para elegir a los participantes en los partidos de simples: Luis Horna e Iván Miranda serán los encargados de su defensa. En todo caso, bueno será que los españoles en modo alguno salgan confiados a la pista de tierra batida, sobre todo porque frecuentemente en la Copa Davis se registran sorpresas mayúsculas, aunque en teoría España debiera cerrar la eliminatoria con un resolutivo 5-0. Todo lo que baje de ese tanteo entrará de lleno en materia criticable. Los peruanos se presentan con un débil palmarés. Pero, eso sí, tendrán a su lado a una afición muy chillona y fervorosa.