Nadal vapuleó al francés Florent Serra y se verá con Simon en la tercera ronda

José María Guimaraens

DEPORTES

17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El balance español de la tercera jornada del Open de Australia lo reflejan las victorias de Rafael Nadal y Guillermo García López y los tropiezos de Tommy Robredo, Feliciano López y Anabel Medina. Nadal vapuleó al francés Florent Serra (88) con un resultado de escándalo: 6-0, 6-2 y 6-2. El galo anduvo a la deriva presionado por el de Manacor. Esta vez el mallorquín hizo recordar al de sus mejores partidos. Utilizó la táctica del limpiaparabrisas para mover a su oponente de un lado a otro de la pista. Serra tuvo que correr inútilmente, a la desesperada, frente a un enemigo que no perdonó casi ninguna bola. El balear sumó 39 golpes ganadores, superando así en uno a Roger Federer, que en su duelo del día anterior contra Hartfield había realizado 38 puntos vencedores. Nadal confesó que ante Serra varió mucho el saque. Anotó 9 puntos de servicio directo, uno de los cuales cerró el desigual duelo. El partido se jugó de día y eso facilitó el tenis de Nadal. «Si juegas un partido muy largo en la sesión de noche te puedes ir a dormir a las cinco o seis de la mañana», dijo Nadal. El caso es que el zurdo español, segundo favorito, avanzó a la tercera vuelta y se enfrentará a otro francés, Gilles Simon (33), al que derrotó en el único encuentro entre ambos, hace un par de años, en Marsella, por 7-5 y 6-4. Sobre el francés, Rafa Nadal comentó que «actúa desde el fondo y te deja jugar», aunque lo importante es que el balear lo haga bien. En cualquier caso, Nadal entiende que se sentiría más contento ganando el Open australiano que accediendo al liderato mundial. Por su parte, el albaceteño Guillermo García López se clasificó por primera vez en su carrera para una tercera ronda en un torneo de Grand Slam. Lo hizo a costa del colombiano Alejandro Falla, al que se impuso por 6-4, 5-7, 6-4 y 7-6 (6). Lo malo es que su siguiente adversario es el francés Jo-Wilfried Tsonga, verdugo en la primera jornada del británico Andy Murray, noveno favorito. El de La Roda, sin embargo, confía en seguir adelante. «La gente aquí me trata muy bien y eso me produce buenas vibraciones», manifestó. Robredo, en horas bajas Números cantan y está claro que Robredo comenzó la temporada en horas muy bajas. No conforme con haber perdido en la primera ronda de Doha y Sídney, en el Open de Australia le costó superar al germano Zverev en la primera vuelta, para caer en la segunda frente al estadounidense Mardy Fish con un marcador decepcionante: 6-1, 6-2 y 6-3. A Robredo le perjudicó el viento. Reconoció no haber jugado bien. «En realidad no me ha salido nada», añadió. De cara al futuro necesitará un reajuste en su juego para volver a ser el brillante profesional que fue. El toledano Feliciano López encontró en el francés Richard Gasquet un rival imposible. «Me molió a palos con ese revés que tiene, con el que resulta imprevisible», declaró el zurdo español, que sufrió todo un varapalo al perder en una hora y media por 6-2, 6-1 y 6-3. «Me condicionó mucho el buen arranque de Richard», se justificó Feliciano. Lourdes cayó en dobles También se despidió del evento la valenciana Anabel Medina al perder por 5-7, 6-2 y 6-3 ante la rusa Elena Dementieva, undécima cabeza de serie. En dobles femeninos, La pontevedresa Lourdes Domínguez y Arantxa Parra fueron derrotadas (6-3 y 7-5) por la japonesa Aiko Nakamura y la tailandesa Tamarine Tanasugarn.